81 Versos para los 8-10 años





            
Para que nietos y biznietos

llenen sus 8-10 años de poesía y de versos

que les acompañen toda su vida

y les sean un jardín de primaveras.

                 
VERSOS PARA LOS 8-10 AÑOS


(Seleccionados en seis antologías para los 6-16 años)


MARCO SICOLÓGICO DE LOS 8-10 AÑOS
- De los 8 a los 10 años se amplía el vocabulario que 
a los diez años puede llegar a 5.400 palabras.

- Se desarrolla la memoria.

- Apasiona el coleccionismo: el niño puede coleccionar versos.


Los mejores poemas de nuestros clásicos son como las obras de arte para la Historia: la condensación escrita de lo que hemos sido y vivido en el pasado, un tesoro presente y una garantía de que el futuro tiene retaguardia de grandeza. Las aspiraciones más nuestras de ayer, de hoy, de los nuestros y de nosotros mismos, se avistan felices al subir los peldaños de estas escalas de versos. Resultan, verso a verso, una larga vía de traviesas por las que se desliza el ave de nuestra tradición universal católica y española universal.

                         


20 EL CARACOL COLCOL


* La copla infantil de siempre le dice al caracol: “Caracol, col, col, saca los cuernos al sol, que tu padre y tu madre también los sacó”.

* La poetisa Gloria Fuertes, que es muy creativa y traviesa, juega con esta letra y se inventa lo que sigue.




EL CARACOL COLCOL

                      

El caracol Colcol
el otro día,
no sacó sus cuernos al sol

porque llovía.
 
El caracol Colcol,
cuando dormía la siesta,
rodó por una cuesta,
y se rompió la testa.
(Se estrelló en la carretera)
 
Le vio un perro galgo.
- Señor Caracol, ¿le pasa algo?
- ¡Ay, ay, ay de esta no salgo!
- ¿Se ha roto la cabeza?
- ¡No! ¡Me he roto la casa!
Llévame al veterinario
que me ponga una gasa,
una gasa, una gasa.
- Mejor un esparadrapo.


- Dijo el doctor don Sapo.
- Doctor don Sapo usted sepa,
que tengo goteras,
la lluvia cala mi casa,
que me he roto la azotea.
El veterinario le operó.
Le curó la concha,
le juntó los pedazos,
le puso unas tiritas
de arriba abajo.

¡Qué trabajo!
Después le escayoló
y el caracol Colcol,
se convirtió
en un pelota de pin-pon.
Cuando le quitaron la escayola,
el caracol sacó los cuernos y dijo ¡hola!


Gloria Fuertes



                 




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