76 Cohelet, precisiones


               
        EL CoheleT A VUELO DE PÁRAJO


4 Peripecias de su canonicidad


En la Biblia hebrea es uno de los cinco Rollos (Megillot) -Cantar, Rut, Lamentaciones, Eclesiastés y Ester- que se leían en las fiestas anuales, en concreto en la fiesta de las Tiendas.
El sínodo rabínico de Yabne sanciona de manera oficial su canonicidad, hacia el año 100 d. C.
En ninguno de los 27 libros del Nuevo Testamento se le cita. Es normal. No contiene este libro sagrado ninguna materia de urgencia para las catequesis de las primeras horas del Cristianismo.
Hacia el año 190 d. C. figura en la lista canónica del cristiano Melitón de Sardes. Por entonces, siglo II, lo citan el Pastor de Hermas, el filósofo y mártir San Justino, Clemente de Alejandría y el gran Orígenes, este ya en el paso del siglo II al siglo III. En el siglo V Teodoro de Mopsuestia rechazándolo se queda solo, es una voz solitaria que admite el texto únicamente como “doctrina de los hombres”. La teoría de Teodoro de Mopsuestia fue prácticamente ignorada.
La consagración total se la da con su autoridad de oro San Jerónimo al aceptar sin reservas el canon palestinense de los libros bíblicos. San Jerónimo mismo, patrono de los traductores, escribe un comentario completo del Eclesiastés.
El Concilio de Trento zanja toda duda, formula como dogma la inspiración bíblica de nuestro Cohelet o Eclesiastés.
El que fuera legado de una tradición muy antigua favoreció su aceptación como libro canónico. Hasta se le considera como una preparación para el Evangelio.



Zereutes
Ancien élève de Evode Beaucamp
y de Francesco Spadafora



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