79 Otro rincón de Apuleyo




               
 
         
   DIÁLOGO DE ÁGUILAS Y BUITRES


                                                                   


Alto suben,
bajo bajan.
Son los buitres,
son las águilas.


¿Tú a qué vas?
Yo a por mortaja.
Pues yo a lo mismo que tú.
Quítate, maja.
Déjame solo,
levanta el ala.
Será si quiero,
si me da la gana.




DIÁLOGO DE BESUGOS


Con sus ojazos de huevo


se miraban dos besugos
mientras nadaban a plomo
diciéndose cabezudos:

¿Has visto que van delante
los salmones boquirrubios?

¿Y a mí qué, si no se enteran
de que vamos detrás suyo
y podemos distraernos
con otros peces más chulos?

Yo no intento molestarte
sino hacerte ver el rumbo
que ellos llevan cara al río
por el que van tumbo a tumbo.

Déjalos, que volverán
a este mar ancho y profundo
en el que estamos a salvo
de peligros iracundos.
Y así se quedaron solos
parloteando los besugos.

Esto sucede también
a los hombres cojonudos
que en vez de unirse a una hembra
pasan hambre por un tubo.

(Puede y debe quitarse, cortarse, el rabo de la moraleja si el texto se publica para solo los niños)


DIÁLOGO DE CERDOS



Dos cerditos condenados
desde lechones a morir,
a las plantas del destino
se pusieron a discutir:


¿Qué te parece,hermanito?
¿A qué vinimos aquí,
a este puerco mundo inmundo
que no nos deja vivir?

Eso te pregunto yo.
¡Ay de ti y ay de mí!

Nadie se consuela solo.
Lo único cierto es morir.


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