28. AFDA


 1 OCTUBRE DE 2013
NÚMERO VEINTIOCHO

ÍNDICE

Pregón: Estilo.
Nuestra Escuela de Vanguardia: De ayer a hoy. Al comenzar el curso... I. Teódulo
Reflexión de la mañana: Alegoría del viajero. CUR
Nuestro castillo interior: Patrimonio vital y sus mecanismos (y II). Braulio Vivas
Afderías: Otoñerías. CUR
Con la lengua al retortero: De frases hechas y de palabras vivas. CUR
Soneto desde el sentimiento: Danos la paz. Á. Hdez
Nuestro castillo interior: Poesías cristianas aberrantes. Nocturno. Gabriela Mistral. E. Malvido
Rincón de Apuleyo: La mujer del Papa. Apuleyo Soto
Educación Física: Las raíces de la educación física (II). Francisco Sáez
Leímos... De aquí y de allí: Decálogo de un extraño humanismo. O. Cardedal. JMGB
Las Noticias






ESTILO
El estilo da alas. No es que el estilo nos aleje de las cosas. Es que, metiéndose dentro de ellas, hace que dejen de estar cerradas en sí mismas y de mostrarse opacas y prosaicas.

El estilo da alas

La luz de la entraña de las cosas fulgura gracias al estilo. Esa luz estaba en ellas. El estilo solo la descubre. No la inventa, la descubre.

Y es que un pneuma  duerme en el interior de las cosas. Piénsese en su ángel, en su duende o en su demonio. Cuando a la cosa le toca la varita mágica del estilo, la cosa, sin dejar de ser cosa, se abre y florece su ángel.

La entraña de las cosas fulgura gracias al estilo

Cuando a las cosas les toca el estilo, el mundo se vuelve transparente, sugerente y se abre, es decir, aparece simbólico. Ortega decía que un símbolo es un poder supremo que infundiéndose en una cosa hace que en ella vivan las demás o, al menos, una gran parte. (La deshumanización del arte, p. 136). ¡Magno tesoro el símbolo!

Magno tesoro el símbolo

El estilo nos trae así la promesa de que el mundo al descubrirnos su entraña, es decir, su profundidad y belleza, se nos agranda e ilumina con una luz que estaba por lucir y aun no lucía.

En este empeño de darle alas a la entraña de las cosas y poner luz en su mejor ser andamos nosotros cuando nos proponemos ser portavoces de magisterio y estilo 


Portavoces de magisterio y estilo

DE  AYER A HOY
                                   I.  Al comenzar el curso…

Todos hemos tenido  en ocasiones la experiencia de haber sentido  que el pasado ha sido mejor que el presente : nuestra literatura nos lo recuerda(“cualquier tiempo pasado fue mejor”) y  las religiones rememoran  el llamado “mito de los orígenes”,  conservado intacto en muchas de ellas y reactualizado en no pocas instituciones. Pero en el vivir  ordinario hemos de  reconocer el valor del pasado y el valor del presente, sin  mitificar  el primero y sin sacralizar el segundo. En los artículos de este curso intentaré realizar una especie de yuxtaposición, sin afanes comparativos ni valorativos, de algunos acontecimientos de ayer que, de forma más o menos evolucionada siguen teniendo vigencia hoy.


1. Me voy a referir en esta primera entrega  a algo que tiene lugar por estas fechas de octubre: la inauguración del curso  académico universitario. Ayer, y me refiero a un ayer bastante lejano, era toda la comunidad universitaria la que escuchaba le “lección inaugural”, en la apertura de  un curso, en el inicio de un recorrido  que lo era para todos y requería el concurso de todos.   A  los jóvenes estudiantes del curso 1857-58  en la Universidad Central de Madrid -¡un ayer bastante lejano!- les dirige la palabra luminosa y encendida su catedrático de  Filosofía, Julián del Río y les lanza el programa para ese recorrido: “vosotros, jóvenes, tenéis la obligación de saber levantar vuestro mérito intelectual sobre  el cimiento o la base de vuestro carácter moral”. Lo intelectual sobre la base de lo moral, la unión de ambas dimensiones humanas fundamentales ha sido una constante en quienes intentaron una renovación profunda de la  sociedad española y de su educación. Su objetivo, como diría años más tarde  el rector Fernando de Castro, es “mejorar el estado intelectual y moral del pueblo”. Y a fe que en la España de finales del siglo XIX y comienzos del XX,  hasta las    tendencias  más opuestas (pensemos en los institucionistas y en los católicos), cada una desde sus presupuestos  doctrinales,  pretendía unir lo intelectual con lo moral, la ciencia y la virtud, casi en  los mismos términos. Y la universidad  se entendía como un lugar   educativo  en el que el desarrollo de la persona, su desarrollo total, era un objetivo  irrenunciable.

2. Hoy ciertamente las cosas han cambiado. Se sigue  celebrando la inauguración del curso académico, a veces con  el boato y el ceremonial que exigen las tradiciones universitarias. Pero hay algo que ha cambiado sustancialmente: dicho acto inaugural se convierte en un “acto académico” al que acude casi tan sólo el exclusivo cuerpo de los docentes y en el que se expresan temas que a veces rozan lo erudito de los investigadores y no tocan el corazón de los estudiantes. Y, claro, estos  están ausentes –en mi centro universitario, al menos-  porque se sienten ajenos a un ceremonial que para ellos no significa nada. La apertura del curso ya no abre nada, ya no es una especie de rito inicial. (Es más, en ocasiones recientes hemos visto como  ellos lo convierten en expresión de protesta contra la propia universidad o en  acciones reivindicativas). Y ocurre además que luego no hay apenas ocasiones a lo largo del curso para comunicar a los estudiantes los verdaderos objetivos de la educación  universitaria, sea porque los profesores no los tenemos del todo claros, sea porque prevalecen otros que son más urgentes,  exigidos por la cultura de nuestro tiempo.  “Inteligencia y  moral”, “ciencia y virtud”… con estas palabras quizás  gastadas hoy o con otras más actualizadas, es necesario advertir a los jóvenes universitarios que, por encima de la técnica y de otros saberes científicos, debe alzarse el desarrollo del pensamiento profundo  y el cultivo de la acción moral, encarnados en  jóvenes   autónomos, libres y críticos.

3.  Es cierto que  vivimos en la España del siglo XXI y que frente a la unidad querida y expresada por los educadores de otros tiempos, en nuestra sociedad  predomina la dispersión y la relativización de los fines y de los medios, y que nuestras universidades parecen estar más atentas al desarrollo científico y tecnológico de los alumnos que a su desarrollo humanístico: intelectual y moral. Y con respecto a los  maestros en formación, uno tiene la sensación de que lo hondamente humano (la inteligencia y la moral) tiene tendencia a ceder su puesto a la eficacia, al saber práctico, al hacer, a las  técnicas instrumentales (no exentas, por otra parte,  de conocimiento riguroso). Es cierto que el magisterio es una profesión y que necesita de buenos profesionales. Pero también es cierto que los esfuerzos  dirigidos a lo profesional no deben restar importancia a los esfuerzos dirigidos a lo radical humano. Y eso se logra, entre otras cosas, con la  educación del pensamiento a partir de la filosofía. Ortega  llegó a decir que sin una “seria preparación filosófica”  las pedagogías se convierten en una” pura logomaquia”:  “Por faltar ésta (la filosofía)  suelen los maestros padecer una fatal propensión a  suplantar las cosas con palabras, a vivir en un penoso dogmatismo intelectual” (…). “Nada  es tan necesario al maestro como la independencia del espíritu. Y esto es la filosofía: antes que un sistema de doctrinas cristalizadas, una disciplina de liberación íntima que enseña a sacar triunfante el pensar propio y vivo de todas las ligaduras dogmáticas”. También, del dogmatismo de lo pragmático.

Me pregunto si no convendría replantearse el inicio del curso también como algo que, heredado de la mejor tradición, fuera el acto  que afirmara la identidad de  ideales y de valores para todos los miembros de campus universitario. 

                                                                                                              Teódulo GARCÍA REGIDOR
Profesor del Centro Universitario La Salle


1. ALEGORÍA DEL VIAJERO

-REFLEXIÓN DE LA MAÑANA-

El viajero tiene a sus espaldas años de largos caminos, de cruzar empinadas sierras y de surcar mares propios y extraños.

El viajero está llegando ahora al puerto de los muchos años. Es el último.
No le espera nadie.
Atraviesa el muelle entre los abrazos ajenos y las alegrías de los encuentros que no son para él.
Le ha sacudido un escalofrío su cuerpo vencido por los años. Y es que el gran muelle de los muchos años es frío.
Está seguro de que alguien le espera. Pero, ¿dónde está? ¿Está allí ya y no lo ve?

Desea verlo y el caso es que parece no tener prisa por dejar el muelle al que ha llegado y marcharse con quien sabe que le viene a esperar. Se ha detenido. Mira, pero no ve.
Prosigue. Se alza el cuello del abrigo y atraviesa en silencio el muelle frío.
Su Amigo todavía invisible hizo un viaje eterno para encontrase con nuestro viajero precisamente en este puerto de los muchos años, el último. El viajero de esta alegoría y el Viajero eterno se encuentran. Se abrazan por primera vez en su vida, luego aprietan el paso y se pierden para el tiempo.
Inician un gran viaje, definitivo, el viaje que para el viajero de los muchos años trazó y soñó el Amigo Dios que le vino a esperar desde el fondo sin fondo de la Eternidad.

CUR
Maestro, profesor de Teoría del conocimiento,
Bachillerato Internacional





PATRIMONIO VITAL Y SUS MECANISMOS (y II):
O LA MANO CREADORA DEL OLVIDO
“… sobre los rubios agros
que el sol de mayo hechiza,
se ha abierto un abanico de milagros
-el ángel del poema lo ha querido-
en la mano creadora del olvido…”
 (Antonio Machado: “Otras Canciones a Guiomar”)
En otro lugar (ver “Patrimonio vital y otras parábolas”, nº 27 de AFDA) se ha ponderado la purificación/amplificación que hace la memoria (poder de la memoria) en orden a la explicitación del patrimonio vital. Se ha de insistir, en que la memoria de la que aquí se trata no es la de alta fidelidad (por así decirlo) que permitiera reproducir con exactitud histórica lo vivido, sino que la mejor memoria -sustento del patrimonio vital- es la que permite evocar con acentos personales…; reproducir las vivencias enriquecidas con la multitud de armónicos que ahora emergen tamizados por los filtros de la experiencia que actúan, –inconsciente pero no arbitrariamente-, reforzando situaciones antaño acaso desprovistas de significado especial para el actor y atenuando otras que hogaño han pasado a un segundo plano. La palabra clave del mecanismo creativo del patrimonio vital es la evocación.
La evocación funciona con especial brillantez, en la poesía amorosa; porque es el medio por antonomasia de la evocación. Con seguridad que los poetas están dotados una red neuronal excepcionalmente tupida con numerosísimas sinapsis, como también pueda tenerla un matemático; pero no todos los objetos de conocimiento se prestan en la misma medida al despliegue evocador. Por lo que respecta al patrimonio vital, la evocación amorosa nos interesa en este momento más como ejemplificación particularmente expresiva del mecanismo de la construcción del patrimonio vital que como ingrediente –que lo es también- del patrimonio mismo. Y a ella recurrimos, en este sentido, como vehículo explicativo.
Nadie para mi gusto como Antonio Machado ha escrito las cosas más perspicaces que explican de modo insuperable el papel de la memoria, de la clase de memoria que interesa a nuestros fines. En lo que sigue, vamos a espigar algunos fragmentos de su poesía para ilustrar lo que pretendemos: la relevancia de la memoria evocadora, por lo que resaltaremos en cursiva, lo más significativo al respecto.
·         El 3 de enero de 1935, los “Apuntes y Recuerdos” del apócrifo Juan de Mairena en el Diario de Madrid, incluyen unos versos amorosos, atribuidos a su maestro Abel Martín, que el profesor de Retórica (Mairena) lee y comenta ante sus alumnos que se integrarán en “Otras canciones a Guiomar”:
Escribiré en tu abanico:
te quiero para olvidarte,
para quererte te olvido.

Te abanicarás
con un madrigal que diga:
en amor el olvido pone la sal.

Te mandaré mi canción:
“Se canta lo que se pierde”,
con un papagayo verde
que la diga en tu balcón.

[Por cierto, que esta última estrofa de “Otras Canciones a Guiomar”, debió de ser muy querida de A. Machado, a juzgar porque -junto a otras dos-, refiere su hermano José que las encontró escritas a lápiz “en un pequeño y arrugado trozo de papel” en un bolsillo de un viejo gabán, unos días después de la muerte de Antonio…][1]
·         Mairena explica a sus alumnos que estos versos de su maestro, compuestos durante sus años juveniles y románticos, expresan su creencia de que "el amor empieza con el recuerdo, y que mal se podía recordar, lo que antes no se ha olvidado".  
·         Otros versos de Machado[2] insisten nuevamente (refiriéndose a Guiomar) en plasmar su concepto de la dialéctica olvido/recuerdo:
"Sé que habrás de llorarme cuando muera
para olvidarme y, luego,
poder recordar, limpios los ojos
que miran en el tiempo.
Más allá de tus lágrimas y de
tu olvido, en tu recuerdo,
me siento ir por una senda clara,
por un ‘Adiós, Guiomar’ enjuto y serio
."
·        Pero la exposición tampoco era tan clara, aunque se supone que los alumnos de Retórica de Mairena, sí captarían ya un poco mejor que, para Abel Martín, de alguna manera, lo primordial en el amor era la memoria (inseparable del olvido que la hace posible). Así, dos años después Mairena precisará, remitiendo otra vez a Martín, que el poeta ha de saber que "el olvido es una potencia activa, sin la cual no hay creación propiamente dicha."[3]
Es tanta la importancia que Machado/Martín atribuye al recuerdo que -en el extremo- llega a afirmar que poco importa si al final la amante no haya existido con tal que exista el recuerdo de una imaginación…

En efecto; "Aquí -comenta Mairena[4]-, la creación aparece todavía en la forma obsesionante del recuerdo. A última hora el poeta pretende licenciar a la memoria, y piensa que todo ha sido imaginado por el sentir". Imaginado, es decir, creado.

Los versos finales citados por Mairena no podían expresar con más claridad la pretensión a última hora de Abel Martín:

"Todo amor es fantasía;
él inventa el año, el día,
la hora y su melodía,
inventa el amante y, más,
la amada. No prueba nada
contra el amor que la amada
no haya existido jamás."

Bueno; por lo que a nosotros concierne, esto ya es un exceso, -un alarde-, que puede esperarse de la sensibilidad del poeta, pero que no pretendo con esta cita, homologar tal uso como mecanismo ordinario para la construcción del patrimonio vital de un sujeto corriente. No obstante lo traigo a la consideración del lector, porque lejos de deslegitimar nuestro postulado (patrimonio vital-evocación en un sentido más convencional), lo confirma en la medida en que lo alinea con la tesis general mantenida por Mairena/Machado, si bien como una manifestación extrema (sólo para uso del poeta).

En la cuarta edición de sus “Poesías completas” (editorial Espasa-Calpe), puede verse una recapitulación de poemas que insisten en la idea olvido-recuerdo en la relación amorosa, en la que ha añadido a las que ya aparecían en tercera edición "Otras canciones a Guiomar", seis nuevos versos sobre el tema del olvido:

Te pintaré solitaria
en la urna imaginaria
de un daguerrotipo viejo,
o en el fondo de un espejo,
viva y quieta,
olvidando a tu poeta.


Y termina las "Canciones a Guiomar" con dos hermosísimas silvas, de las que transcribo, por brevedad, sólo los cuatro últimos versos de la VIII:
……
sobre los rubios agros
que el sol de mayo hechiza
se ha abierto un banco de milagros
                                                      -el ángel del poema lo ha querido-

                                                         en la mano creadora del olvido… 

……………………


Nada que añadir.

Braulio Vivas Moreno
Ingeniero Industrial y CC. Económicas y Empresariales
Director de Programas EOI Escuela de Negocios. Jubilado


__________________________________________

1 José Machado, “Últimas soledades el poeta Antonio Machado”, Madrid, Formas Ediciones, 1977.
2 “Otras Canciones a Guiomar”, (Poesías Completas cuarta edición Espasa-Calpe).
3 A. Machado, Juan de Mairena. Edición de Antonio Fernández Ferrer, Madrid, Cátedra, Col. Letras Hispánicas).
4 “Apuntes y Recuerdos de Juan de Mairena”, Diario de Madrid 3 enero 1935.






OTOÑERÍAS



·         El otoño nos llega siempre rodando en triciclo de tres oes y agitando al aire el pañuelo ondulante de la virgulilla de su eñe.


·         Consigna para el comienzo de curso: Estudiante, lo que adelantes en  otoño no tendrás que hacerlo cuesta arriba sumando invierno y primavera.
·         La máxima del Evangelio que prefiere el otoño es la que dice que “por sus frutos los conoceréis”.


·         Aunque el otoño sólo nos trajera uvas, tendría suficiente nota como para mantener su condición de becario perpetuo.


·         Yo que entiendo de uvas, sé que en la Axarquía de Málaga debió de estar el Paraíso. Sus uvas moscatel son la prueba. No las rozó la maldición original.


·         Motivación. Eché a andar a los nueve meses. Ya hacia mis pinitos. Me enseñaron a distancia un racimo de uvas y me fui por ellas. Primeros pasos. Tan seguro como de mis ochenta y cinco otoños.ñ


·         El campo empieza a tener frío y el otoño derrama hojas para abrigar la friura de la tierra.


·         ¿Cuándo terminará el otoño? Cuando jardines y bosques terminen su bordado de alfombra de hojas secas.


·         Donde el otoño puso su lluvia de hojas muertas, el invierno pondrá el sudario de sus blancas nevadas.


·         ¿Qué es lo que nos quieren decir con su frufrú de seda las hojas secas que arrastra el viento por los suelos?




·         Los primeros chaparrones del otoño son meros adelantados que mandan las nubes para saber por el olor a tierra mojada y el repiqueteo sobre el campo seco y agrietado si ya pueden llegar y descargar a placer los grandes nublados.


·         Sí, hay un canto de las hojas caídas juguetes el viento del otoño, pero ¿qué me decís del olor a cristal de sus arroyos?

·         Si nieva este otoño sobre el lago, tendremos cisnes blancos en primavera.

·         Primavera, ¿vendrás?, ¿y cómo?, ¿y cuándo


·         ¿Qué habrá sido de aquel sapo extático y mudo del otoñal poeta de Moguer que nos contó que clavado en un remanso amaba tristemente a una estrella blanca?


·         ¡Qué triste se pone el campo cuando se le va el sol del otoño! Se alargan los senderos, se aleja el horizonte y un crespón gris-melancolía oculta el cielo.
·       El verde bosque se volvió de oro. Estamos en la estación del otoño del bosque y de la vida. Maquinista de mi tren, ¿dónde está mi primavera? Aquella mi divina primavera con la escuela, ¿dónde queda? Y dime, ¿falta mucho para la estación del invierno o ya apenas nada?

CUR
Maestro. Emérito UCJC



DE FRASES HECHAS Y DE PALABRAS VIVAS
Hay quienes hablan con palabras y quienes hablan con frases.
Isidro, octogenario pastor soriano de Valdegeña,
analfabeto funcional,
que habla con palabras y frases vivas.

Lo bueno es que en nuestra Escuela nos enseñaron a hablar con palabras vivas, a quedarnos con ellas, a jurarlas fidelidad y a no convertirlas en cartón de las frases hechas.


En las frases hechas la viveza de las palabras se acorcha o acartona. Como la frase hecha tiene buena prensa entre la gente de medio pelo, una sociedad mediocre preferirá que se hable en sus plazas y mentideros, en el parlamento y en las iglesias, con frases, en beneficio de la paz y la armonía de sus gentes.

Ejemplos al canto. Frases hechas sin palabras vivas son, por ejemplo: “asignatura pendiente”,  “en este país”, “vive tu vida”, “el caso es matar el tiempo”, “que te quiten lo bailado”, “eso que te llevas por delante”… cuando uno no se lleva por delante nada, que todo lo pasado se nos queda atrás; lo bailado no te lo quita nadie porque ya dejaste de bailar y no lo tienes; matar el tiempo será solamente un alto ideal para aburridos y desocupados, pero no una meta de vida propia de hombres; y, en fin, la vida se vive velis nolis, lo quieras o no, que otra cosa es llenarla con algo que merezca la pena.


 Fíjese el lector que quien dice “en este país”, más que señalar a España, a Francia o a Madagascar, nos está diciendo que acaba de aterrizar de un lugar extraño y que mañana estará Dios sabrá dónde; lleva el paracaídas aún a la espalda. Lo de “asignatura pendiente” no deja de ser una memez fuera de la escuela.
Añádase que en las iglesias nos destrozan el oído con el saludo de “hermanos y hermanas” (Cualquier día nos leen la carta del apóstol san Pablo a los efesios y a las efesias). La palabra hermanos, si es viva, en castellano implica a hombres y mujeres, incluso a las hermanas aves, al hermano lobo de San Francisco, al hermano sol y a la hermana pobreza… El predicador predica a personas y al Cosmos de Dios, si la palabra hermanos que pronuncia está en su plenitud de significado.
Y decir “Estado Español” por España, además de no equivaler, es claro indicio de que uno es hijo de mala madre y por eso no aprendió a pronunciar el nombre propio de su madre patria. 
Cela afinaba más y decía que son viciosas las formaciones “Estado Español”, “República Francesa” y “Comunidad Valenciana” y aconsejaba no tocar ni los himnos, ni las banderas, ni los nombres de los países, España, Francia, Valencia.
Y, por acabar con buen sabor de boca: es una pura delicia escuchar a quien diciéndote la palabra exacta, palabra viva, hace que a la palabra le tintinee dentro su etimología mientras la pronuncia. Pero esta es canción que bien merece nuevo pentagrama.
CUR
Maestro. Profesor de Lengua y Literatura










Poesías

   cristianas

        aberrantes


            NOCTURNO

Padre Nuestro, que estás en los cielos,
¿por qué te has olvidado de mí?
Te acordaste del fruto en febrero,
al llagarse su pulpa rubí.


¡Llevo abierto también mi costado,
y  no quieres mirar hacia mí!
Te acordaste del negro racimo,
y  lo diste al lagar carmesí;
y aventaste la hoja del álamo,
con tu aliento, en el aire sutil.
¡Y en el ancho lagar de la muerte
aún no quieres mi pecho oprimir!
Caminando vi abrir las violetas;
el falerno del viento bebí,
y  he bajado, amarillos, mis párpados,
por no ver más enero ni abril.
Y he apretado la boca, anegada
de la estrofa que no he de exprimir.
¡Has herido la nube de otoño
y no quieres volverte hacia mí!
Me vendió el que besó mi mejilla;
me negó por la túnica ruin.
Yo en mis versos mi rostro con sangre,
como Tú sobre el paño, le di,
y en mi noche del Huerto me han sido
Juan cobarde y el Ángel hostil.
Ha venido el cansancio infinito
a clavarse en mis ojos, al fin:
el cansancio del día que muere
y el del alba que debe venir;
¡el cansancio del cielo de estaño
y  el cansancio del cielo de añil!
Ahora suelto la mártir sandalia
y  las trenzas pidiendo dormir.
Y, perdida en la noche, levanto
el clamor aprendido de Ti:
Padre Nuestro, que estás en los cielos,
¿por qué te has olvidado de mí?
      
                               GABRIELA MISTRAL
          
                        
Nuestra poetisa Gabriela Mistral ha sufrido un terrible plantón por parte de la persona amada. Y lo expresa con algunas de las  imágenes que los evangelios utilizan en su narración de la pasión de Jesús: “Me vendió el que besó mi mejilla;/ me negó por la túnica ruin./ Yo en mis versos el rostro  con sangre,/ como Tú sobre el paño, le di”. E incluso declara que su situación es peor que la de Jesús en el Huerto de los Olivos: “y en mi noche del Huerto me han sido/ Juan cobarde y el Ángel hostil”.
Nótese que la poetisa chilena no se encuentra ante la muerte, sino que se dispone a dormir. Pero ella sigue comparando su soledad como consecuencia del  abandono de la persona amada con la angustia de Jesús que afronta en solitario su muerte cruenta: “Ahora suelto la mártir sandalia/ y las trenzas pidiendo dormir”…

En los 20 primeros versos  de este “Nocturno”, la Premio Nobel de Literatura de 1945 contrasta la atención prestada por Dios a las criaturas impersonales (“te acordaste del fruto en febrero/… del negro racimo/… las hojas del álamo/… las violetas/… la nube de otoño”) con la dispensada a su persona (“¡Llevo abierto también mi costado,/ y no quieres mirar hacia mí!/… ¡Y en el ancho lagar de la muerte/ aún no quieres mi pecho oprimir!/…el falerno [vino] del viento bebí/ y he bajado, amarillos mis párpados,/ por no ver más enero ni abril/… Heriste  la nube de otoño / y no quieres volverte hacia mí”).
Con las numerosas referencias  a la pasión y muerte de Jesucristo que surgen en los 18 versos siguientes del elegíaco “Nocturno”, cualquiera exclama: ¡Qué pedazo de poetisa cristiana! Esta fue mi primera reacción espontánea. Pero al poco rato caí en la cuenta de que esta oración de Lucila Godoy, alias Gabriela Mistral, tiene muy poco de plegaria cristiana. Esta apreciación negativa mía no obedece a las exageraciones que claramente se observan en la descripción del enamoramiento no correspondido de la Autora de esta poesía en comparación con el  trágico tramo final de la existencia del Nazareno. Mi reproche de que se trata de una oración poco cristiana es, en primer lugar,  porque en su veintena de versos primeros aparece un Dios distinto del Dios de Jesús, el  que se preocupa mucho  más de la vida de los hombres que de las aves del cielo y de los lirios del campo (cf. Mt 6,25-34).

Pero sobre todo me opongo a calificar esta poesía de poesía cristiana, en segundo lugar, porque al principio y al final  de la misma nos presenta a un Cristo que clama contra Dios Padre porque lo ha abandonado en el trance solitario de la muerte. Dios es el único que se hace presente y, amorosamente, en el acto humano de morirse. Con muchísima más razón en el caso de la muerte de Jesús: sugerir siquiera que Dios Padre y el Espíritu Santo dejaron morirse solo al Dios Hijo humanado es ir en contra de la Comunión eterna de las Personas de la Santísima Trinidad. Hoy día ningún estudioso de los evangelios entiende al pie de la letra las palabras iniciales del salmo 22 que Mateo (27,46) y Marcos (15,34) ponen en boca de Jesús en el momento de morirse…

EDUARDO MALVIDO
Maestro, catequista y teólogo


LA MUJER DEL PAPA


Que “el genio femenino”
ascienda a las alturas
de la curia y sus púrpuras,
lo ha dicho el argentino
Papa Francisco.

Y bienvenida llegue
la arriesgada propuesta,
pues  teniendo corderos
tiene el Pastor corderas,
y eso es Iglesia.

Sin la Santa María,
ni Jesús predicara
ni Pedro más pescara
en Roma y Palestina:
pescas divinas.

Yo, pecador, confieso
con  el docto Francisco
que la Iglesia del Cristo
se halla en franco receso
sin femíneo sexo.


Gloria a Dios, gloria al clero.
La mujer es la antorcha
que la devoción porta
por el mundo entero.
Por ella apuesto.

¡Oh religión del Libro,
por fin da su papel
a la ignota mujer
que a través de los siglos
se inmoló en sacrificio!


Vayamos todos juntos
en la fiel comunión
de un adorado Dios
que nos creó  conjuntos
y punto. Punto.



                                                                Apuleyo Soto
                                                                  Maestro y poeta
  

LAS  RAÍCES DE LA EDUCACIÓN FÍSICA (II)

En el anterior artículo habíamos expuesto cómo se inicia la Educación Física con Pestalozzi, al seguir las ideas de Rousseau.

Otro educador que siguió la línea educativa marcada por Rousseau fue Juan  Bernardo Basedow (1723-1790). Comenzó su carrera en Dinamarca. Regresó a Alemania posteriormente donde institucionalizó una variedad de reformas en la educación. Recogió la idea de Rousseau y la sembró en Alemania a través del movimiento pedagógico llamado “Filantropismo”.

Actividades
Escuela de Salzmann
El Filantropismo surge como consecuencia del  “nuevo humanismo alemán”, basado en la filosofía naturalista, que se remite al concepto griego del hombre integral. Tenía como fin la máxima felicidad de todos los hombres a través de la educación. Proporciona un notable avance en el movimiento educativo alemán del siglo XVIII.
Basedow funda, en 1771, el primer centro educativo basado en la filantropía –Filantropinum– en Dessau (Alemania), escuela modelo, que se convierte en un verdadero laboratorio pedagógico. Esta escuela innovadora en Europa, representa la primera en admitir niños de todas las clases sociales. Además, fue la pionera en cuanto a la integración del ejercicio físico en el currículo general escolar.

Christian Gotthilf Salzmann
Los ejercicios físicos son parte esencial de un plan educativo, con una gran variedad de actividades y juegos a través de métodos agradables de aprendizaje, tales como danzas, esgrima, equitación y actividades de correr, saltar, luchar, natación, patinaje y  marcha. Su lema era: “no mucho y placentero”.
Es Basedow el primero, desde los  tiempos de esplendor de la cultura helena, en hacer del ejercicio físico una parte definida del programa educativo.
Estos cambios curriculares radicales importantes que efectuó Basedow sirvieron de base para otros escenarios educativos en Alemania y en otras partes del mundo, incorporarán la educación física dentro de su programa regular educativo.

Guts Muths
Al carecer Basedow de dotes organizativas, tuvo que cerrar el centro; y su proyecto  hubiera  desaparecido probablemente a no ser por uno de sus  discípulos: Christian Gotthilf Salzmann (1744-1811), que mientras tanto ya había abierto otro Filantropinum en el estado alemán de  Turingia, durante el año 1784, inspirado en los trabajos de Basedow. Allí comienza su actividad Guts Muths en 1784, considerado padre de la gimnasia pedagógica.

Otros seguidores de Basedow abrieron Filantropinum en otros lugares; su influencia resultó así, mucho más vasta y profunda de lo que su creador hubiera imaginado. Estos centros fueron el vehículo inicial de la Educación Física, entendida ésta como parte de la educación escolar a través del movimiento corporal.

                                                                                                                             Francisco Sáez
                                                                                                                             Universidad de Vigo

DE AQUÍ Y DE ALLÍ
Lo que se siente, lo que se piensa, lo que se sueña,
lo que se escribe, lo que se dice y lo que se hace...  
Lo que yo escribo es un breve comentario de lo que se piensa,
de lo que se sueña, de lo que se dice o de lo que se hace
en el pequeño mundo que me  rodea. 
Unas veces para contrastar, otras para imitar,
y siempre para conocer y pensar.

 Quiero iniciar esta sección “De aquí y de allí” comentando un interesante artículo aparecido en la primera página de un diario nacional, suscrito por el teólogo Olegario González de Cardedal que ha picado mi curiosidad intelectual, religiosa y social.
Olegario González de Cardedal.
Colaborador de Zubiri y Rahner.
Premio Ratzinger.
En su artículo, analiza dicho teólogo los "nuevos giros en la casa del hombre que repercuten en su relación consigo mismo, con la naturaleza, la historia y Dios. Enumero solo - escribe- algunos rasgos de esa metamorfosis antropológicoreligiosa, que se está dando entre nosotros y afecta a las bases mismas de lo humano, de la religión y del cristianismo».
Su reflexión se articula en 10 pequeños epígrafes que analiza con rigor y maestría. En ellos denuncia la deriva que está tomando la evolución social de nuestra sociedad y nos pone en guardia frente a ella como personas y como cristianos.
He aquí, mínimamente enunciados y comentados, en breves apartados su decálogo de denuncias:

De la religión a la espiritualidad.
La deriva de la espiritualidad religiosa heredada de nuestros mayores y enfocada a Dios como única fuente de espiritualidad, hacia otros contenidos de espiritualidad, difusos e inconcretos, como lo sagrado de la naturaleza o lo luminoso del mundo, movimientos anónimos, distantes y vacíos de contenido.
De la fe normativa a la experiencia  religiosa.
El siglo XX se inaugura con un impulso notable hacia la psicología y el análisis de las experiencias religiosas que junto a un nuevo positivismo acaban propiciando unas corrientes nuevas hacia la  experiencia personal en los campos del dogmatismo, del moralismo y del legalismo.
De la ritualidad sacramental a la búsqueda mística.
Colectivamente se menosprecia la herencia de la Iglesia en enseñanzas, sacramentos, historia y tradición y se prefiere la experiencia personal en la búsqueda de la verdad, de la felicidad y de la gracia.

De la Iglesia institución a las comunidades de tanteo.
Al mismo tiempo se critica sistemáticamente a la gran comunidad-iglesia y se rechaza su herencia multisecular, acudiendo a otro tipo encuentros y tanteos sociales, creados por la verdad de cada hombre como valor absoluto.
De la relación  de Dios con una historia concreta a la abertura a un Dios futuro.
La mirada del hombre actual, después de tantas revoluciones y fracasos pasados, deja de mirar a Dios como una historia actual, real y concreta. La esperanza sustituye entonces a la memoria y se mira al futuro confiando en otros dioses. Aparecen nuevos tratados sobre "Teología de la Esperanza" de J.Moltmann y "El último Dios" de Heidegger.
De la ejemplaridad de las figuras normativas a su relegación por la absolutización del yo.
Se abandona la senda ejemplarizante del pasado y cada uno decide ser su propio modelo reclamando que Dios le hable directamente.
Del Dios personal a lo divino.
Se desecha la experiencia bíblica  en la que Dios llama, encarga una misión y crea una responsabilidad y como consecuencia el hombre se hunde en la bruma de lo anónimo, porque al fin y al cabo ¿quién le llama, envía y espera?
De la razón analítica al deseo creador.
El hombre no consigue saciar sus deseos con cosas concretas y además no diferencia suficientemente sus deseos de sus instintos y el resultado de esa confusión  es siempre mortífero para él.
 Del evangelio a la mística.
La mística verdadera nace de los mensajes de Dios e incluye una moral. La experiencia cristiana nace al vivir amorosamente su llamada. La mística actual es una trivialización cuasipagana que no tiene que ver casi nada con el cristianismo.
De la mística en Biblia e Iglesia a los misticismos sin Biblia ni Iglesia.
Las grandes figuras espirituales son las de siempre: S. Agustín, Eckhart, Taulero, Suso, S. Ignacio, Santa Teresa y S. Juan de la Cruz, fruto de la matriz eclesial. Frente a ellos, los movimientos filosóficos y religiosos actuales reivindican las bases antropológicas.
                                               José Manuel Gutiérrez Bravo
Doctor en Historia. Ex-director Universidad Laboral de Toledo
                                                                                    Villanueva de la Peña 30 de septiembre de 2013


NOTA BENE
Se puede consultar el documento íntegro de Olegario González de Cardedal,
DECÁLOGO DE UN EXTRAÑO HUMANISMO”,
en las "Páginas" de este blog.


Noticia 1. Se nos ha muerto un profesor de nuestra Escuela

El 25 de julio murió en Griñón uno de los viejos profesores de nuestra Escuela de Magisterio, gran humanista, hombre de estilo, amigo de la obra perfecta,  incansable trabajador, el hermano Antonio Calvo (en el Colegio de Maravillas, al que dio enorme prestigio, era conocido también por H. Hipólito). Entre nosotros teníamos la impresión de que estuvimos viviendo junto a un hombre venido directamente del siglo XVI, desde el más puro Renacimiento, por su cultura universal, su horizonte de miras, su grandeza de ánimo y cierto aire que nos recordaba al reflexivo poeta Quinto Horacio Flavio, al profesor salmantino fray Luis de León, el de las odas a la vida del campo y al músico Salinas, al universal pensador y educador Luis Vives, al sesudo y ponderado filósofo Jaime Balmes, el del “Criterio” que leímos de jóvenes.
Últimamente estamos leyendo –en la revista impresa AFDA-, por entregas, un primoroso escrito suyo, “Por cañadas oscuras”, que es un relato cercano y de riguroso detalle sobre su vida de joven prisionero en la Cárcel de Mujeres de Las Ventas, Madrid, porque cursaba estudios de educador religioso en los primeros meses de la Guerra de 1936.
¡Dios lo tenga en su gloria!


Noticia 2. Nuevo padre blanco

El 28 de setiembre, en la parroquia de los Sagrados Corazones de Sevilla, fue ordenado sacerdote Francisco Egea, hijo de uno de nuestros compañeros de estudios en la Escuela de Magisterio La Salle, Salvador Egea. Nuestra enhorabuena a hijo tan bravo, a padre tan dichoso y a su no menos feliz madre. 
La primera misa la celebró el 29, domingo, en la parroquia del Buen Pastor, de San Fernando, donde fue bautizado.
El 6 de octubre está previsto que diga su primera misa en Málaga en la parroquia de Nuestra Señora del Camino.


Noticia 3. Por la escuela, el martirio

El día 13 de octubre, en Tarragona, beatificación de 522 mártires de la persecución religiosa desencadenada en la España en la denominada  Guerra Civil española de 1936-39. De ellos, al menos 140 lo fueron por su condición de educadores cristianos: 74 de las Escuelas Cristianas (el grupo más numeroso) y 66 maristas. 
De entre estos 522 mártires y los 74 de las Escuelas Cristianas a AFDA le quedan más próximos cuatro perlas de educadores, hijos de La Salle, maestros del colegio de Santa Susana de Madrid: el eterno joven Juan Lanz Palanca (H. Crisólogo), navarro de una pieza; el recio palentino de La Serna, Luis Herrero Arnillas (H. Esteban Vicente); el tartaja e intrépido Vicente López y López (H. Virgilio Pedro), de Miraveche, en la Bureba, y el “rebueno” de Joaquín Rodríguez Bueno, 25 años (H. Ireneo Jacinto), burgalés de pro, de Mazuelo de Muñó. 
Cuando aún no había nacido el blog AFDA, el futuro director del blog, escribió con devoción inteligente la biografía de estos cuatro profesores del colegio de su infancia con el título de “No esperéis otra recompensa”. Iban a ser beatificados el año 2000… Les miró a los ojos, siguió sus huellas por donde pasaron, comprobó las escasas informaciones de que se disponía, añadió otras que no se habían tocado, se asomó a su hondura de educadores cristianos, los describió por fuera y, con sumo esmero, por dentro… Hoy, estos cuatro educadores son sus últimos y entrañables cuatro amigos. Le acompañan de continuo. Va con ellos donde vaya. Ellos, por su parte, le escoltan.
                     
    


Sobre las patrias chicas que les vieron nacer y los primeros años de su vida pueden consultarse las “Páginas” de este blog, 
En
“Cuatro cunas dichosas".


Noticia 4. Diego Coca pinxit

En el número 23 del blog AFDA se dio noticia y fotografías de los cuadros que nuestro Velázquez sevillano, Diego Coca, pintó para enaltecer la beatificación de un grupo de mártires claretianos de la persecución religiosa del 36.

En espera de su próxima beatificación, en Tarragona, el 13 de octubre, ya figura su obra en la iglesia de San Antonio María Claret, de Sevilla, sobre el nicho que guarda sus reliquias.

Es particularmente hermosa y desde aquí recomendamos a quien la visite que se detenga a observar personaje a personaje. El artista se esmeró con cada uno.

Es una pena que el autor, más cercano a los lasalianos que a los claretianos, no haya pintado a todos o parte de los HH. Mártires del distrito lasaliano de Madrid. Merecían tanto o más tan preciado pincel. Falta de real cariño y exceso de “santa pobreza”, quizá.
           


Noticia 5. Calle para un educador poeta en Tarancón

Tarancón, 19 de octubre. Los amigos del H. Valeriano Benildo, conocidos como Asociación de Amigos del H. Valeriano no han parado hasta conseguir que se le dedique una calle en su pueblo natal, Tarancón. Esto culminará el 19 de octubre. A la misa en el santuario de la Virgen de Riánsares, patrona de Tarancón, seguirá  un acto académico que presentará al homenajeado como maestro (Teódulo G. Regidor), como poeta (Aurelio Labajo) y como persona religiosa (Nieves Fenoy). Intervendrá en el acto también el provincial de La Salle, Madrid, y las señoras alcaldesas de Jerez de la Frontera (donde ya tiene dedicada una calle y de donde es hijo predilecto) y de Tarancón.
Los actos del homenaje terminarán con la inauguración de la calle y la festiva comida de hermandad.
Inscripción: Ramón Soriano.      Tf.  91-718.49.34  /  626-96.34.75
                  Evaglio Sánchez.    Tf.  91-547.83.59  /  669-03.17.22


Nombre de la calle que dedicó al H. Valeriano Jerez de la Frontera. Cambió su segundo nombre por el de Benildo (Valeriano Benildo) porque el milagro de su repentina y milagrosa curación (en la carpintería de Griñón ya tenían terminado el ataúd para su entierro) sirvió para la causa de beatificación del hoy San Benildo de las Escuelas Cristianas.


Noticia 6. Almería, 19 de octubre. Encuentro anual

Encuentro anual de las promociones de alumnos del Colegio La Salle de Almería de los años 1952-1958. Visita al Colegio, acto académico, saludo a la Patrona en su santuario de la Virgen del Mar, comida de fraternidad, recuerdos y promesas. Estaba previsto que participaran en el encuentro dos de los profesores que quedan de aquella época de oro: Federico Gómez Rodríguez de Castro y Carlos Urdiales Recio. Es segura la presencia del segundo, no así la del primero, por compromisos de última hora.











3 comentarios:




  1. Apuleyo Soto Pajares Maravilloso, Carlos, maravilloso este número 28 del blog AFDA. Y NO SÓLO POR LAS LIRAS...

    Apuleyo Soto Pajares: Hay que leerlo del cabo al rabo, de la cruz a la raya, desde los documentos "magistrales" a las fablillas y las "otoñerías". Y recrearse en las ilustraciones de Diego Coca, pintor de la escuela sevillana.

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  2. Ángel Hernández escribe:
    Amigo Carlos:
    Cum laude para AFDA 28. Y para tus reflexiones y para la dirección del blog, chapeau.
    Chistera, calañés, chapela, barretina... ¡A descubrirse!

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  3. ¡Enhorabuena! AFDA te felicita. Y nosotros.

    AUTOSONETILLO DE CUMPLEAÑOS
    Apuleyo Soto

    Hay vida tras de la vida,
    Apuleyo, sé consciente,
    pero mientras ama, siente
    y no la des por perdida.

    Si es cierto que prevenida
    está la muerte corriente,
    no te inquietes y detente
    a tomarle la medida.

    Que una vez que concluida
    tu estancia terrena sea,
    se abrirá otra más lucida.

    Sin temor a la tarea:
    una pequeña dormida
    y a despertar, ea, ea.

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