78 La próstata


                 
MENS SANAIN CÓRPORE SANO (6)


LA PRÓSTATA Y SU INFLUENCIA EN NUESTRO BIENESTAR

                 
Se calcula que entre los 40 y los 60 años, la mitad de los hombres tiene una próstata demasiado grande (es lo que se denomina hipertrofia prostática benigna), un porcentaje que aumenta hasta el 90% en el caso de los mayores de 80 años. La hipertrofia benigna de próstata (HBP) es un crecimiento benigno y progresivo del tamaño de esta glándula. Provoca un pinzamiento de la uretra que causa dificultades para vaciar por completo la vejiga y ganas frecuentes de orinar, lo cual puede afectar mucho a la calidad del sueño. 
Así, este pequeño órgano situado directamente bajo la vejiga ocasiona diversas y desagradables molestias a quienes sufren su hipertrofia.

¿Por qué se produce la HBP?
            Una explicación científica

 
La testosterona –producida por los testículos- se transforma en la próstata en una sustancia llamada “dihidrotestosterona” (DHT), debido a la enzima llamada reductasa, responsable importante del desarrollo de la hipertrofia prostática.
Se cree que las hormonas femeninas sólo se encuentran en las mujeres, pero no es así. La concentración de “estradiol” –la hormona femenina más fuerte- en el plasma de un hombre es considerablemente mayor que en el de una mujer menopáusica.
¿De dónde sale el estradiol? La mayor parte procede de la transformación de las hormonas masculinas. La testosterona se transforma en estradiol por la influencia de una enzima llamada “aromatasa”; y ésta transforma la androstenediona -otra hormona masculina -en estrona –otra hormona femenina- y parte de esta estrona origina estradiol.
Así como la testosterona disminuye con la edad, el nivel de estradiol se mantiene elevado por dos razones: la actividad de la aromatasa aumenta con los años en todos los tejidos y porque con la edad se gana peso. Las grasas corporales son lugar activo donde éstas sufren una transformación y la androstenediona se transforma en estradiol. El envejecimiento masculino conlleva un aumento a veces muy marcado del nivel de estradiol, y éste estimula el crecimiento de las células de la próstata.
Las células de la próstata producen en exclusiva una proteína o molécula que se puede detectar en la sangre de todos los hombres: el PSA ( Prostate Specific Antigen). Con el crecimiento benigno, el PSA va aumentando lentamente. Desde los años setenta se solía mandar hacer esta prueba a partir de los 50 años; pero hoy en día hay urólogos que no ven la necesidad de mandarla si no se tienen síntomas.




PRÓSTATA Y NATURTERAPIA
 
Como siempre, la medicina ha preparado un batallón de medicamentos para tratar las molestias causadas por la HBP. Las dos familias más utilizadas son los bloqueadores α y los inhibidores de una enzima llamada 5-alfa reductasa. A primera vista parecen eficaces, pues actúan sobre los síntomas, pero todos tienen efectos indeseados.
Juan M. Dupuis en sus dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar enumera lo que tenemos que hacer y tomar exactamente para acabar con los problemas de próstata.

Aquí tiene 5 consejos que marcarán la diferencia:

1) Desterrar los aceites y margarinas muy poliinsaturadas (estimulan el crecimiento de la próstata), así como la mantequilla, y limitarse al aceite de oliva.

2) Tomar vino y cerveza (con moderación). Tendrá un 33% menos riesgo de desarrollar hipertrofia benigna que si es abstemio. Pero ¡atención!: están prohibidos los alcoholes fuertes.

3) Tomar con mucha moderación azúcar y cereales refinados, pues son los que más estimulan el sistema nervioso simpático y provocan los síntomas más molestos ligados a la hipertrofia prostática.
 
4) Limite la actividad de la 5-alfa-reductasa, la enzima que transforma la testosterona en DHT (dihidrotestosterona) y que tiene una gran responsabilidad en el desarrollo de hipertrofia prostática. ¿Y eso cómo se hace? Muy sencillo: tomando té verde (y suplementos de extractos de té verde, para lograr un efecto mayor), y alimentos con quercetina, que encontrará en cebollas (sobre todo rojas), manzana, arándanos rojos, brécol, espinacas, hinojo y alcaparras, entre otros. 
 
 
5) Si ya tiene problemas en la próstata, tome raíz de ortiga, semillas de lino (o su extracto), soja (o su extracto), ciruelo africano, extractos de polen, selenio y licopeno (dos antioxidantes asociados a la palmera enana de Florida), maca roja y granada (o zumo de granada). 
Estudios más recientes han demostrado que para reducir los síntomas urinarios las semillas de lino, las pepitas de calabaza o el licopeno son más eficaces que los fármacos.

Y no hay que olvidar las hierbas y especias. Por supuesto entre ellas se incluyen la cúrcuma y la ajedrea, pero también otras que seguro le sorprenderán, y que son también muy eficaces para combatir cualquier inflamación que podría actuar como factor de riesgo para la próstata. 
Ahora mismo, la medicina a base de plantas está en pleno auge. Científicos de todo el mundo han convertido a las plantas en los objetivos de sus investigaciones y están demostrando sus propiedades curativas. 


CONSULTAS


           El poder curativo de la nutrición, Madrid 2017
           J. Dupuis, Los dossiers de Salud, Nutrición y bienestar
           Página de la Fundación Puigvert
           Moncada Urology Associates
           Buceo por internet




AUXENCIO MUÑOZ ACEBES
Diplomado en Alimentación y Nutrición

No soy ningún especialista en estas materias; sólo me informo a través de revistas, de la prensa y de los consejos de algún naturópata. Por ello lo que se dice en este artículo y en los que sigan es discutido y discutible. ¡A nuestra salud!













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