35. AFDA

1 DE MAYO DE 2014

NÚMERO TREINTA Y CINCO

ÍNDICE

Pregón: La España nuestra.
Reflexión de la mañana: Alegoría de las hermosas catedrales. CUR
Nuestra Escuela de Vanguardia: Encuentro en Praga. Teódulo G.R.
Hemos visto, hemos leído: Cien años de Platero. Apuleyo
Vimos: Esencias turcas: Capadocia, iglesias y monasterios, folclore turco. Diego Coca
Leyendas de María: Estampas líricas: Falta vino en Caná. Sermón del monte. Apuleyo
Soneto desde el sentimiento:  No es tan solo el color. Á. Hdez
Meta de nuestra Escuela: La Sabiduría, 1. Ramiro D. de Aza
Rincón de Apuleyo: Silos contemporáneo
AfderíasAbuelerías. CUR y AH.
Poesías cristianas aberrantes. Y yo en la creación. Dámaso Alonso. E. Malvido
Educación Física: La gimnasia neosueca V. F. Sáez
EP 2014

LA ESPAÑA 

                NUESTRA


La alegoría de España remata la fachada 
de la Biblioteca Nacional, Madrid.
Obra de Agustín Querol.
En la escuela los alumnos españoles han de tomar posesión de España. Es su patria, es suya. Son españoles y además han de querer serlo. Facilitar esta toma de posesión y esta voluntad de los alumnos es incumbencia de todo el profesorado de la Escuela, por más que especialmente lo sea del profesor de Historia.

De España nadie en exclusiva es dueño y señor. Aunque en ella unos mandan y otros son gobernados, España somos todos, los de arriba y los de abajo, los prehistóricos cazadores de la Cueva de Altamira y nuestros “demócratas” contemporáneos, unos rebaño y otros élite intelectual, en la sombra muchos y en la prensa ligera no siempre los peores.  A España no hay que ir a buscarla sólo a los siglos de Oro. España es la de ayer, la de hoy y, si se perpetúa, también la de mañana. España hoy somos nosotros, con nuestra carga de siglos de gloria y de descalabros que son nuestra tierra firme y nuestro cielo de estrellas.

Si España va mal, somos nosotros los que vamos mal. Es nuestra responsabilidad. Si va bien, nuestra gloria y orgullo.

Pasa aquí, mutatis mutandis, lo que en la Santa Iglesia de Dios. Tiene la Iglesia jerarquía, pastores y el pueblo llano que es el rebaño de Cristo, pero, a la hora de medir su verdadera realidad, tras la danza de la muerte del Juicio Final, un único rasero que es la santidad es el que cuenta.

La real y metafísica España, no la aparente ni su espectáculo, late y está viva y haciéndose en todos sus hijos, buenos y malos, y lo está en la medida en que por cada uno corre, viva y caliente, la sangre de los valores españoles. Este es su rasero: los valores españoles. Por él hemos de ser medidos  todos, desde el jerarca que contra viento y marea pone su vida al servicio de las grandes necesidades y empresas de la Patria hasta la abuelita de pueblo que, porque se la ha caído el pan al suelo, enseña a su nieta a besarlo, porque el pan es de Dios.
Por primera vez, en el año 81 a.C.
monedas con la leyenda Hispan.

Todos nos debemos a la Patria, todos somos imprescindibles para ella, todos hemos de quererla con amor crítico y exigente, nadie es más que nadie en esta tarea común, cada uno ha de responder con sus propios talentos al servicio de su España, nadie ha de reducirse a su documento de identidad. 


-Reflexión de la mañana-

ALEGORÍA DE LAS HERMOSAS CATEDRALES
¡
Las catedrales de Europa!
Son altas montañas de piedra y de cielo, de espíritu y de estilo sobre la sierra del Medievo, algunas sobre su mejor Renacimiento y otras sobre el más espléndido barroco.

Todo en ellas es oración y vuelo. Aunque los hombres perdieran la voz para rezar y roncos de ignorancia o mala conciencia ya no le hablaran a Dios con sus plegarias, las catedrales seguirían siendo en piedra súplica, alabanza y acción de gracias al Creador del Universo.
Catedral de Milán. Italia.

Y, además, una enorme sala de fiesta, que anticipa en la tierra la gran sala del Paraíso preparada para toda la eternidad a los hijos de Dios.

Entramos en ellas y nos sobrecogen sus altas naves, sus sólidos pilares, sus vidrieras con escenas bíblicas y de santos de colores, sus campanas que sin duda voltean los mismos ángeles, el incienso que, ascendiendo, todo lo llena de misterio y felicidad, el púlpito con su soberbio tornavoz, desde el que quizá predicó el maestro Juan de Ávila, San Ambrosio, orador romano de Milán, el mismo “boca de oro” que fue San Juan Crisóstomo, Bossuet….

Catedral de León. España.
 La armonía y solemnidad de su liturgia, la dignidad de sus oficiantes, los ricos bordados de los ornamentos rituales, los vasos sagrados de oro, plata y piedras preciosas, los cirios encendidos, el canto polifónico del maestro Vitoria, de Perosi o de Palestrina… el grave recitado del gregoriano que se hace río de salmos… nos hacen crecer, ser mejores y nos enorgullecen.

Catedral de Orvieto. Italia.
Somos de la misma raza que los cristianos que levantaron estas maravillas. Son nuestras. Europa reza en ellas. Dios Padre, desde su Alto Firmamento, se asoma a este pequeño planeta suyo, sonríe y escucha estas oraciones en piedra que siguen con los brazos en alto, en plegaria de siglos.

En los siglos que yo ya no veré seguirán rezando. Mis huesos mudos en el sepulcro tienen quien rece y alabe al Creador lo que ellos aprisionados por la tierra y secos ya no podrán hacer.

¡Las catedrales, nuestras catedrales europeas, son nuestro mejor gesto ante Dios y nuestra oración de piedra, alabanza y súplica, de siglos y por siglos! ¡Y cómo!  
                                                                                                                  CUR
Maestro. Profesor de Teoría del conocimiento.
Catedral de Salisbury. Inglaterra.




                           ENCUENTRO EN PRAGA

El XVI Foro Europeo de Religión en la Escuela (EUFRES)  se  ha celebrado en Praga, del 23 al 27 de abril de 2014, bajo el lema “Salir a las periferias  del cristianismo. La enseñanza de la religión como propuesta”. El punto de partida es, a los cincuenta años del concilio Vaticano II, recordar que el concilio ha modificado la relación de la Iglesia con el mundo: supera el paradigma del  “eclesiocentrismo exclusivista” a favor de un “cristocentrismo inclusivo”. El concilio, como los papas recientes, invita a salir a la Iglesia de su propio centro y a encontrarse con el mundo de las periferias.

Praga ha sido un lugar adecuado para desarrollar este sugerente tema; la República Checa pasa por ser el país menos religioso  del mundo (tan sólo un 5% de los checos son católicos y no muchos más profesan otras religiones). Sin embargo, Praga es una ciudad de enorme tradición religiosa. Y junto a sus 123 torres que atestiguan su pasado cristiano existen también 13 puentes sobre el río Moldava, con vocación de unir pasado y futuro. Pues bien, en esta ciudad –en sus alrededores, mejor-  nos hemos reunido cerca de treinta Profesores de Pedagogía Religiosa y docentes de religión de unos diez países de la Unión Europea para reflexionar (ponencias, diálogo, comunicaciones) acerca de las nuevas circunstancias que hacen hoy diferente la enseñanza de la religión en la escuela.

1.      PONENCIAS

El primer ponente (J.M. Tück, Viena) nos mostró cómo ha sido la superación del antiguo centralismo de la Iglesia Católica, a partir del Concilio Vaticano II. Superada desde hace tiempo la fórmula “extra Ecclesiam nulla salus”, la Iglesia se muestra  más bien como signo y sacramento de  la unión íntima  con Dios y de la unidad de todo el género humano (LG, 1). El misterio de Dios que anuncia la Iglesia va más allá de sus propias fronteras. Su vocación es salir a las “periferias” del mundo. A este respecto, el ponente  desarrolló, a modo de círculos concéntricos, las “salidas”  de la Iglesia Católica a tres fronteras: la de los “hermanos separados”, la de las “religiones monoteístas” y la de los no creyentes, ateos o agnósticos. A los incluidos en estos tres círculos la Iglesia reconoce y acepta gustosamente. Su misión no es la de excluir, sino la de incluir. Y además, la de aceptar agradecida la mirada de los diferentes, ya que “verse con los ojos de los otros (periferias) es, sobre todo para la Iglesia católica, un proceso doloroso pero curativo”: de él se pueden sacar impulsos para redescubrir la propia identidad.


La segunda ponencia (F. Rius, Barcelona) trató de ofrecer a teóricos y docentes de la religión en la escuela las claves para un replanteamiento y revaloración de la clase de Religión católica. En efecto, dada la creciente diversidad de actitudes y de situaciones ante la religión con que llegan los alumnos, la clase de religión bien puede ser considerada como un nuevo “atrio de los gentiles”, es decir, “un lugar de encuentro de cristianos y postcristianos junto a creyentes de otras confesiones, mostrando todos ellos una favorable acogida del mensaje del Evangelio, si este es propuesto de forma adecuada”. Tanto en las escuelas católicas como los centros públicos, la clase de religión deberá asumir, cada vez más, el carácter de “evangelización”, de acuerdo con los criterios de esta gran tarea eclesial para el siglo XXI.

La tercera ponencia (A. Grillo, Roma), la más original y sugerente, se centró en los cambios de lenguaje iniciados por el concilio Vaticano II. El ponente nos sumergió en las riquezas de este lenguaje y nos invitó a renovar los lenguajes de la fe para conservar lo permanente a pesar del cambio de su expresión. En el caso de la enseñanza religiosa hay que renovar los lenguajes o, mejor, crearlos, pues los alumnos parece que no poseen  los lenguajes básicos que les capaciten para aprender hoy las riquezas y las dimensiones de la fe. Es necesario, por ello, iniciar en la experiencia religiosa; ésta no está constituida sólo por conceptos, sino por “palabras proclamadas, palabras poéticas, palabras cantadas…  Silencio, música, tiempo y espacio son hoy lenguajes fundamentales para acceder a la realidad de la fe de siempre”. En este sentido afirmó que, como mediadores de la fe de la tradición, los profesores de religión han de tener en cuenta dos funciones: volver a las fuentes de la revelación y de la fe, y distinguir en ella lo permanente y las expresiones  nuevas, su núcleo esencial y su “cobertura”. Ello afecta a la transmisión de la fe en la clase de religión: “si el lenguaje no es sólo instrumento, la didáctica es más una ‘iniciación en el lenguaje’ que una mera transmisión de contenidos”. (Por momentos el ponente llegó a evocar la cabecera de nuestro blog al realizar cierto paralelismo entre “Experiencia y lenguaje” o “Experiencia y estilo”… y nuestro “Magisterio y estilo”).

2.      LAS COMUNICACIONES

Es ya tradicional en el Foro la presentación de comunicaciones sobre asuntos concretos referidos a los países participantes: cambios recientes en enseñanza religiosa, nuevas necesidades del profesorado, ensayos e innovaciones, intercambio de “buenas prácticas”… Todo aquello que, en el espíritu de la Unión Europea, facilite el intercambio de informaciones entre los países miembros. Como datos de especial relieve deseo destacar la exposición sobre “la falta de sentido crítico de los alumnos de Eslovaquia, los nuevos desafíos de la enseñanza de la religión en la República Checa, las nuevas orientaciones oficiales para la enseñanza de la religión en Italia… Subrayo, además, la sorprendente iniciativa de la representante de Polonia: cómo convertir un espacio antiguo y apenas usado (vieja capilla de Colegio) en un espacio nuevo, abierto a múltiples posibilidades. Algo posible si es fruto a la vez de la creatividad y del entusiasmo. Por mi parte, expuse una reflexión sobre nuestro pasado y nuestro presente español en lo tocante a la necesidad de superar el “dualismo antagónico” tradicional entre unos y otros, entre religión sí y religión no, entre nosotros y ellos, entre lo público y lo privado… Y el deseo, utópico, claro está, de crear, en lo tocante a la enseñanza de la religión en la escuela, un espacio común (“el “ágora”) y la superación del influjo del “templo”. Como complemento a las comunicaciones, en la tarde del día 25 el Foro  fue recibido por el Obispo  auxiliar de Praga, Wáclav Malý, responsable de la enseñanza de la religión en la diócesis. De él y de sus colaboradores recibimos información de primera mano acerca de las dificultades para la enseñanza de la religión y para la catequesis  en un país con un índice tan alto de increencia y, por otra parte, con una enorme carencia  de candidatos a profesores de religión y a educadores de la fe.


             ***    ***    ***
Quienes deseábamos contemplar Praga tuvimos la ocasión de conocer su pasado (de S. Juan Nepomuceno a Juan Hus, de Comenio a Dvorak o a Smetana, de San Wenceslao al Cardenal Tomásek, que también soñó con la “Primavera de Praga”…). También pudimos  recorrer  las  hermosas calles de  Praga, asomarnos a sus iglesias, convertidas –mañana del domingo 27- en lugares de concierto  de música religiosa-, aupar nuestra vista a sus torres y cruzar sus puentes. Esta bellísima ciudad, en la que esas torres evocan un pasado cristiano hoy casi olvidado, bien puede ser un claro “atrio de los gentiles” y lugar de una nueva evangelización. Hay torres en pie y algún que otro puente consciente no sólo de su belleza sino de su permanente  función: unir el pasado y el futuro.

                                                                                                  Teódulo GARCÍA REGIDOR                                                                       Profesor del Centro Universitario La Salle



CIEN AÑOS DE “PLATERO”

Se cumple y se celebra en 2014 el centenario de la publicación de “Platero y yo”, libro lírico de la juventud de Juan Ramón Jiménez, “el andaluz universal” que mereció el Premio Nobel de Literatura casi cincuenta años después de haberlo escrito y residiendo en el exilio de su patria.

Cosas veredes, Sancho, había dicho don Quijote a su escudero en las calendas primarias del siglo XVII. La glorificación siempre llega tarde, cuando llega. Menos mal. España suele ser una madrastra poco agraciable, poco agradecida y nada agraciadora. Pero aún así, vale.

Ya casi no hay burros (“peludos, suaves, tan blandos por fuera que se dirían de algodón”) ni en los campos ni en las aulas, pero la lectura de “Platero y yo” sigue haciendo las delicias de pequeños y mayores por su sabiduría vital y su poética incandescente, que encandila a todos en todas las lenguas del planeta, en papel y en escritura digital. Yo he vuelto a él porque me considero un niño, un Peter Pan soñador volador. Tan igual a vosotros, ojalá.

El bucolismo biológico medioambiental que transpiran las líneas transparentes del ensimismado de Moguer… es para no olvidarlo nunca, ni dejarlo caer de las manos ni del sombrero de las pestañas. Los capitulillos de “el aljibe, el eclipse, los juegos del anochecer, el ángelus, las golondrinas, la cuadra, la casa de enfrente, la azotea, la novia, el pan, el pino de la corona, la flor del camino, el pozo, los gallos, la luna, el vergel…”  son estampas de la memoria imperecedera. La literatura no muere nunca; se mantiene fresca y brillante tras la muerte de su creador. ¡Ecologistas a Juan Ramón, que aprendan como yo aprendí!


Apenas otorgarle a JRJ el Premio de la Real Academia Sueca, me lo mandó leer mi maestro. Eso es ser un maestro, estar atento a la novedad editorial. Gracias, Cándido, ahí me hiciste, me hice poeta. Con él y contigo. Después fue todo ir sobre carriles o líneas horizontales del método Urdiales que sigue cultivando su vástago Jorge sobre Delibes. La literatura, lo sabemos, es un camino infinito, no sé si para llegar a alguna parte mejor que nosotros mismos. Me fui muy lejos para oír su voz y la tenía en la niña circular de la mirada. La vida es círculo y circunferencia o referencia de sí misma.

Finalizo el homenaje: Platero es una égloga, una canción campestre, una elegía interminable, un testimonio fidedigno del alma encausada, una realidad transfigurada, una geografía espiritual de sensaciones y emociones, una epopeya lírica…, valgan los oximorones o las paradojas que al mismo término alcanzan.
Platero, platerillo, platerete, yo soy solo un asnillo como tú.

APULEYO SOTO





VIMOS
   



ÍNDICE

I.              Una niña en el Templo de Jerusalén.
II.             Isabel, la prima que nada sabía.
III.            Madre y Virgen como un cristal.
IV.           La sed de la desterrada recién parida.
V.            La bordadora nazaretana.
VI.           Piedras como panes en el desierto de Judea.
VII.         Junto a las aguas que lavan los pecados.
VIII.         Falta vino en las bodas de Caná.
IX.           María escucha el Sermón de la Montaña.
X.            Los cabellos de la Magdalena.
XI.           En casa de Marta, María y Lázaro.
XII.          Iba Dios en un asnillo y María le seguía.
XIII.         La invitada de la Última Cena.
XIV.        Sudor de sangre en Getsemaní.
XV.         En el Gólgota del Supremo Amor.
XVI.        María, en el despertar de Dios.
XVII.       La Virgen, en su asunción a los cielos


Capítulo VIII

FALTA EL VINO EN LAS BODAS DE CANÁ


Está la Virgen de boda
en Caná de Galilea.
Jesús, haciendo senderos,
por Cafarnaún se acerca.

-Nos falta vino, Señora.
¡Qué desgracia! ¡Qué vergüenza
para los dulces esposos!,
dicen los que sirven mesas.

Y tienen razón los pobres:
¡Era tan bonito, era
tan sublime celebrar
el gozo de una pareja…!

María escucha. Su pecho
se alza como la marea
del lago de Tiberíades
en las mañanicas frescas.

-Ahí está Jesús. Ahí viene…
se oye de pronto, y la espera
es cada vez más ansiosa.
-¡Si Él quisiera, si Él quisiera…!



II
Con los ojos en su Hijo,
la Virgen sale a la puerta.
-“No hay vino”, susurra y calla.
Se ha enternecido el Profeta.


-Se acabó el vino, Señor,
los comensales comentan
mientras los esposos piden
a su Amigo una respuesta.

Jesús manda traer agua.
Luego se retira y reza.
Al poco canta en las copas
el mejor vino de mesa.

¿Qué ha pasado que los odres
son nuevos y no hay manera
de que dejen de manar
a los ritmos de la fiesta?

-No mezcléis lo que yo hago
con las tradiciones viejas.
La vida empieza conmigo,
dice el Maestro y se aleja.


III
Atardece en el adobe
como en un campo de fresas.
Jesús va en busca de Pedro:
-Tú eres mi primera piedra.

Andrés, Felipe y Santiago
familia y trabajo dejan.
Juan, el amado más joven,
le reclina la cabeza.

Hasta doce pescadores
han sido su rica pesca.
Con ellos funda y se funde
en una única Iglesia.

La Virgen no lo comprende
de momento, mas no hay queja
ni en su pecho dolorido
ni en sus labios de cereza.

Su Hijo ya es de los otros
más que de José y de ella.
En la inmensidad relucen
las niñas de las estrellas.
  
Por el aire de Caná,
de Caná de Galilea,
se oye el arpa de los mozos.
¡Si el arpa de David fuera!





Capítulo IX

              MARÍA ESCUCHA EL SERMÓN DE LA MONTAÑA

     

-La luz del cuerpo es el ojo.
Dios viste a las margaritas.
Bienaventurados sois
los hombres de manos limpias

y los que mansos y humildes
ofrecéis la otra mejilla
a los que no os soportan
sacudidos por la ira.

Seréis pronto perseguidos
por seguir la causa mía,
mas no temáis si sufrís
por hambre y sed de justicia.

¿Dónde está la sal del mundo?
Yo soy la sal salutífera.
Atesorad para el cielo,
lejos de orín y polilla.

Está predicando Cristo
en la montaña bendita.
Su Madre lo escucha absorta
en el corcel de la brisa.












II
Por el sermón nunca oído
de las bienaventuranzas
se extiende un halo de luz,
solidaridad y gracia.

Zelotes y publicanos,
rameras, amas de casa,
pescadores y pastores
de la esperanza sagrada…

sienten que el nuevo Profeta
cierra la noche del alma.
-No basta decir Jesús,
dice Jesús, y se calla.

Esta vez habló muy claro.
Esta vez no usó parábolas
Un centurión se le acerca:
-Te espero el día de Pascua


III
Del monte baja el Señor.
Es la senda estrecha y larga.
(Corderos entre los lobos
a las primeras del alba).

Aves y lirios del campo
beben la luz nunca usada,
sin preocuparse en vestirse,
sin afanarse por nada.

La muchedumbre le cerca
como una dócil manada.
-Prudente es el que edifica
sobre la roca su casa.



  
        
                            



En los centros lasallanos, durante varios siglos,
al comienzo de la jornada escolar,
los maestros pedían al Cielo los dones del Espíritu Santo,
y en primer lugar el espíritu de sabiduría,
meta de su hacer y del de sus alumnos.


  

Oh, Dios mío, Vos sois mi fortaleza y mi paciencia
   …   …   ….  …
Concededme, para mi propio gobierno y el de mis alumnos,
el espíritu de sabiduría y de entendimiento,
el espíritu de consejo y de fortaleza,
el espíritu de ciencia y de piedad,
el espíritu de tu santo temor…

(DE LA ORACIÓN DEL MAESTRO ANTES DE ENTRAR EN CLASE)



PUNTUALIZACIONES SOBRE LA SABIDURÍA



1.  La sabiduría no es una acumulación de conocimientos

La sabiduría no es una mera acumulación de conocimientos. A más conocimientos, mayor sabiduría, no.

Hacemos crecer nuestra persona, dilatamos su horizonte vital, cuando lo que nos llega como conocimiento nuevo lo relacionamos e integramos con lo que ya sabíamos. Integrado el nuevo conocimiento con los conocimientos anteriores, la nueva situación nos impulsa hacia adelante y dilata nuestro horizonte vital. Ya no sólo sabemos cosas, sino que sabemos las relaciones mutuas entre ellas. La sabiduría hace posible este ensamblaje. El resultado es un saber organizado y jerarquizado, desde luego, vivo.

Como prueba en contra, podrían aducirse fácilmente numerosos casos en los cuales un sujeto acumula conocimientos, pero no los relaciona ni jerarquiza entre sí, por lo que nunca se considerarán sus conocimientos como verdadero saber o filosofía, ni tendrán capacidad de abrir, ensanchar o iluminar su espíritu.  


ORACIÓN DEL MAESTRO ANTES DE ENTRAR EN CLASE

Charles Rollin. Museo del Louvre.
“Oh Dios mío, Vos sois  mi fortaleza y mi paciencia, mi luz y mi consejo, Vos quien sometéis a mi autoridad el corazón de los niños confiados a mi solicitud. No me abandonéis a mis solas fuerzas ni un solo instante. Concededme, para mi propio gobierno y el de mis alumnos, el espíritu de sabiduría y de entendimiento, el espíritu de consejo y de fortaleza, el espíritu de ciencia y de piedad, el espíritu de vuestro santo temor y un celo ardiente para procurar vuestra gloria. Uno mis trabajos a los de Jesucristo y ruego a la Virgen Santísima, a San José, a los ángeles custodios y a San Juan Bautista de la Salle, que se dignen protegerme en el desempeño de mi cargo. Amén”.


¿Cuándo se inició el rezo de esta oración en la Sociedad de Maestros de las Escuelas Cristianas de La Salle?
Probablemente pronto, porque la tomaron de Charles Rollin, historiador y pedagogo contemporáneo de su fundador, San Juan Bautista de la Salle.
No es a la letra el texto de Rollin, pero sí el cuerpo de ella, con añadidos.

Hubo de ser “el divino” Charles Rollin, rector de la Universidad de París, próximo a Juan Baustista de La Salle pues en su Traité des études  reconoce la labor que lleva el santo en la parroquia de San Sulpicio. Celebra el que haya instituido los “Seminarios para maestros”, tanto los rurales como los de la ciudad.  Habla de la Salle en este y otros escritos y alaba su método simultáneo. Lo destaca como un adelantado de las aplicaciones pedagógicas en la educación. Observa sus métodos y organización escolar. Coincide con él en partir de la lengua materna y no del latín.

El prestigio como pedagogo de Charles Rollin fue grande en Francia. Y no fue mayor la de este prócer porque sus militancias jansenistas le privaron, entre otros títulos, de ser miembro de la Academia Francesa, al tiempo que Chateaubriand, Montesquieu y Voltaire elogiaban sus escritos. En el siglo XIX, el H. Agatón, superior general de los Hermanos de las EE. CC. bebe en sus escritos para componer su tratadito de oro de “Las doce virtudes del buen maestro” y para redactar las circulares pedagógicas que envía a los miembros del Instituto que preside.


RAMIRO DUQUE DE AZA
Maestro. Profesor de Teoría del conocimiento
Bachillerato Internacional



Ver la circunstancia de estos versos en "Páginas"

SILOS CONTEMPORÁNEO

Arte en piedra de belleza,
miniatura de albas y oros,
pájaros altos, canoros,
arroyos de ligereza.

Salta la Calle Mayor
por el centro de la Villa
como saltara una ardilla
de árbol en árbol con sol.



Por el arco de San Juan
la selva del monasterio
adquiere un carácter serio
de ciprés y de misal.

Domingo de Ramos es
con Dios en el tabernáculo,
que ya llegará el cenáculo
y el huerto-olivo después.

Los monjes salmodian suaves
versículos de David,
es el cáliz de la vid
sangre santa, pura y grave.

¡Ave, ave, ave, ave,
Virgen María, Señora,
tú, la hermosa Ruiseñora,
esa hora Clave y Llave!


Volveré a Silos, Sial/
Fuger libro y Pigmalión,
donde sentir la emoción
de un encuentro sinigual.

Silos, Camino y Ventura,
hunde hasta la empuñadura
tu espada en mi corazón,
y oye mi pobre oración.

  

 Abuelerías

·         Los abuelos te cuentan un cuento para dormirte y se duermen ellos antes que tú.
Mi hermano, que me lleva siempre la contra: Es para darnos ejemplo.

·         Abuelo, ¿tus abuelos eran más viejos que vosotros?



·         Abuelo, ¿qué echas de menos de tus abuelos?
-  Los quince céntimos que me daban los domingos.

·      Ya veis, la crisis rema a favor de los abuelos, les alarga la vida, no pueden morirse. Ahora han de cuidar de los nietos y mañana, como esto siga así, de los biznietos.

·      Los abuelos es lo que queda de la clase media que creó Franco. No mentéis la “memoria histórica”, que acabéis también con ellos.


·      Los abuelos, en la escuela, cuando eran niños hacían caligrafía y les daba tiempo para aprender a leer y a redactar. Ahora, sin entretenerse en quehaceres caligráficos, no les da de sí el currículo a los nietos para aprender a leer, no digamos para redactar.

·      Mucha caridad cristiana, pero una buena ley de extranjería debería prohibir la entrada en España del alemán Alzheimer, que nos merma a los abuelos.

·      Los espartanos fueron buenos nietos, los atenienses, no. Bastará recordar lo que contaba Cicerón del anciano que entró en el teatro de Atenas en fiestas. Los atenienses sentados se hicieron los distraídos. Los espartanos en bloque se pusieron en pie y le hicieron sitio entre ellos.

·         La abuela tiene plata en el pelo y oro en el corazón.

·      Mis nietos piensan que soy muy viejo. Después de estar una tarde con ellos, yo también lo pienso.

·      Los niños cambian cromos entre ellos, pero  nunca oirás que un nieto diga a otro nieto que le cambia su abuelo por su abuelo. Entre hermanos podría entenderse.
CUR


·       





 Abuelerías

  La paga del abuelo es como chicle. Se estira, se estira… y cada día son más los que se pegan.

·         La pirámide de población se invierte, y en los parques las petancas se tragan los columpios.

·         Un abuelo sin garrota es medio abuelo; paradójicamente, un abuelo 'cojo'.

·         Sabia por dentro y verde por fuera: es lo que se espera de la anciana calavera.

·         El abuelo pasea al bebé, y el cochecito le sirve de andador.

·         Ser ABUelo no tiene nada de ABUrrido, y más en los tiempos que corren.

·         Se acabaron las viejas batallitas. Con tanto trajín, el abuelo no está para historias.

·         La salida del colegio le hace la competencia a los geriátricos.

·         'Abuelito, dime tú…' Mis padres están tan ocupados que o me lo dices tú o no me lo dice nadie.

·         Tengo dos papás, una mamá y  me quedan seis abuelos. Si tienes alguno repe, te lo cambio.​

Á.H.
 




Poesías cristianas aberrantes
                      
                      Y YO EN LA CREACIÓN


                               

         Qué soledad: Dios, solo. Solamente
         Dios y la Nada. En el no-espacio ardía
el no-tiempo. Letal monotonía:
el Dios y su vacío, frente a frente.

¡Nada, espanto, aun de Dios!
                                            ¡Ah, no!: en su mente,
rosa en botón, la Creación latía.
Todo futuro ser, dentro, bullía.
(Ya  Dámaso era allí chispita ardiente.)

Fue el espacio. Fluyó, sobre el espacio,
el  tiempo, un terco río. Y el palacio
con  flotantes antorchas se alumbró.

Siglos…
              ¡Mi día!: y amo, canto, pienso,
yo, de Dios, ante Dios. Destino inmenso.
Él y yo: de hito en hito, Dios y yo.
                
                 (Del libro Hombre y Dios)


Cuando nombramos al poeta Dámaso Alonso (Madrid, 1898-1990), enseguida nos viene al recuerdo el autor de “Hijos de la ira”, el libro desarraigado y desgarrador escrito desde  las terribles vivencias de la guerra civil. Y se olvida fácilmente que,  como auténtico poeta que era, nuestro Autor se sentía fascinado por la belleza del cosmos y de todas las  criaturas que lo habitan.

Incluso en medio de la realidad  monótona  y muchas veces hiriente, el  también ilustre filólogo queda absorto ante los colores que captan sus ojos, ante las frescas sensaciones que el tacto le provoca, ante  los sonidos próximos y lejanos que llegan a su oído atento… Pero cuando más se le agrandan de admiración las pupilas es cuando evoca el instante primero de la acción creadora… ¿de Dios? No, el poeta embriagado de aquella explosión de belleza furiosamente geométrica, salvajemente ordenada y ordenadora, nunca afirmó la existencia personal del Creador. Él lo denominaba “primera causa”: “Quiero dejar bien claro que mi idea de Dios responde a la necesidad de encontrar una primera causa que explique el mundo. El Dios que aparece en mi poesía no pertenece a ninguna religión. Es el nombre que doy a esa primera causa”.

El que llegó a ser Presidente de la Real Academia de la Lengua Española durante los años 1968-1981 no podía admitir que Dios sea Aquel que consciente y libremente creó el universo después de observar  en los días posteriores al “big Bang” las catástrofes naturales, las horrorosas guerras producidas por criaturas en posesión de libertades incompatibles, el humillante envejecimiento de los seres humanos y la inmensa soledad con que el confuso Dámaso tiene que afrontar noche a noche  la muerte silenciosa y silenciadora…

En el soneto arriba transcrito podemos advertir la maravillosa descripción que el poeta Dámaso Alonso traza  del surgimiento del mundo y la lastimosa y solitaria figura que nos muestra del Dios-Causa de la creación.

En el nacer del universo,  primero fue el brotar del espacio; enseguida apareció el tiempo, “un terco río”; en el fluir conjunto  del espacio y del tiempo se encendieron las grandes y las pequeñas luminarias del firmamento, las cuales alumbraron nuestro planeta haciendo de él un “palacio con flotantes antorchas”; desde  aquel inconsciente comienzo sideral  transcurrieron siglos y siglos hasta el nacimiento de la primera criatura consciente , con la que el poeta se identifica: “Siglos… ¡Mi día!”.  Dámaso Alonso se siente capaz de amar, cantar, pensar: estas facultades ¿no son capacidades humanas creadoras? El poeta madrileño declara: “yo, de Dios, ante Dios. Destino inmenso”.

Veamos ahora cómo pinta Dámaso Alonso al Dios-Causa creador. Para un cristiano, la figura de Dios que aparece en el primer cuarteto es decepcionante, irreconocible. Ese Dios-Causa es visto por el poeta como Algo “lleno” de soledad y de vacío, por dentro y por fuera: “Solamente Dios y la Nada”, “el Dios y su vacío, frente a frente”. E insiste al principio del segundo cuarteto: “Nada, espanto, aun de Dios”.

¡Qué lejos está nuestro ilustre filólogo del Dios de Jesús, que no sólo es un Dios Unipersonal, sino Tripersonal! El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo han creado y continúan creando el universo desde la sobreabundancia de Su ser y desde el desbordamiento de  su Amor. Por el contrario,  el Dios del poeta Dámaso Alonso es la Causa Impersonal de la creación, que no sabe que crea personas ni ama a las personas que  crea. Si el ser personas es el don más preciado que hemos recibido y lo que más nos asemeja al Dios Creador, negar Personalidad a Dios (los cristianos confesamos Tripersonalidad en el único Dios) convierte  a este bellísimo poema de Dámaso Alonso en un poema gravemente aberrante desde el punto de vista de la fe cristiana.

Eduardo Malvido
Maestro, catequista y teólogo

 GIMNASIA NEOSUECA V

  Josef Gottfrid THULIN.
Con esta entrega concluimos la ya larga exposición de los personajes que contribuyeron a desarrollar ese Movimiento gimnástico que, pasado un tiempo, se conocería como Gimnasia Neosueca. Supuso un gran impulso para esta disciplina, que la proyectó a altas cotas no sólo en aquella zona geográfica, sino en todo el mundo desarrollado del primer tercio del siglo XX. Las modificaciones que se realizaron en la gimnasia Neosueca, elevaron el valor de la gimnasia como expresión educativa; se estructuró sobre puras y exigentes finalidades formativas.

    Y probablemente Gottfrid THULIN (1875-1965), sueco, fue la figura que más contribuyó al desarrollo de este Movimiento. Con un peculiar carácter abierto, se interesó por las diversas tendencias que fluían en este ámbito y las desarrolló al máximo dentro de sus posibilidades. Representó la manifestación ecléctica de la Gimnasia Neosueca.

     Militar, con la graduación de comandante, demostró una alta capacidad organizativa para las actividades gimnásticas y deportivas en general. Impulsó los Juegos Bálticos en 1914 y su correspondiente congreso de gimnasia. Organizó diversas competiciones en el Ejército y la Marina. Fundó el Instituto de Gimnasia del Sur de Suecia y fue Inspector de Gimnasia de la Provincia de Scania.

     Logró incrementar la práctica voluntaria desde varios miles a 100.000 practicantes. En 1935 fue elegido Presidente de la Federación Internacional de Gimnasia de Ling: la actual Federación de Educación Física.
     Puede considerarse que fue un innovador; su obra estuvo basada en un profundo conocimiento del pasado gimnástico sueco y en una cultura general superior. Tuvo espíritu científico de observación e investigación, contrario al dogmatismo; también,  gran conocimiento de otras formas de gimnasia; así mismo era poseedor de un espíritu artístico.

     Sus contribuciones fueron muy importantes para el desarrollo de la Educación Física y de manera específica, de la gimnasia escolar. Destacó en la selección, actualización y generalización de sus aspectos técnicos, científicos y pedagógicos.
     Fue el creador de la gimnasia infantil. Planteaba los ejercicios en forma de juego, basados en la imaginación, en la creación y en la imitación. Creo el “cuento-ejercicio”: los contenidos de ejercicio físico de la clase se realizaban siguiendo el argumento de un cuento y cada día se cambiaba el cuento para adecuar las necesidades de movimiento de los niños y conseguir los efectos esperados.

     Utilizaba el mando metafórico; también, formas globales de ejercicio. El profesor intervenía directamente en el cuento como un alumno más. Insistía en darle más importancia al ejercicio que al cuento.
     Por el conjunto de su obra y de su actividad en la gimnasia que abarca todos sus ámbitos y entre las que se incluye también una publicación  de palabras y términos gimnásticos, además de una gran actividad divulgadora, se le ha considerado como ecléctico en el ámbito de la Gimnasia Neosueca.

Francisco Sáez
Universidad de Vigo


           






1 comentario:

  1. NOS ESCRIBEN:
    Esta vez sí que he leído pronto el nuevo número de AFDA. Y para confesar la verdad, te diré que me ha parecido el número más conseguido de todos los que yo he llegado a leer hasta el día de hoy. ¿Ha habido tanta participación en algún número anterior? ¿Ha aparecido en algún otro número tanta amplitud de temas? ¿Se ha logrado tanta profundidad en el tratamiento de los diversos temas en números anteriores de AFDA? Y eso sin entrar a valorar lo que se publica en "Páginas"... Así que, Carlos, una felicitación redonda para ti y para los otros padres del nº 35.

    Un abrazo fraternal.

    Eduardo

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