46. AFDA



  ÍNDICE PRINCIPAL

Pregón: Agresiva política educativa para emigrantes
Nuestra Escuela de Vanguardia: Primero definir la Escuela. R. Duque de Aza
Meta la Sabiduría: El paso de los días. Acercarse a Teresa de Jesús. Teódulo
Traigamos a los clásicos. El loor de España del Rey Sabio. CUR.
Alta política con estilo: Dolor de España y destino universal. Ramiro
Buzón teológico: ¿Existe el Infierno? E. Malvido
Afderías: La Rentrée, 2015. CUR
Parábola del peregrino: Del castillo interior. CUR
Filosofía de lo sagrado: Fenomenología. CUR
Reflexión: Turmstrasse, 21. A. Peregrín
Soneto desde el sentimiento: Humanidad sin fronteras. Ángel H.
María Piedad, conmigo. José A. de Lózar
Rincón de Apuleyo: El cangrejo y el pez, fábula. Toros de plástico
Educación física: Los sistemas rítmicos en el campo masculino. F. Sáez

         
       
            
      AGRESIVA POLÍTICA EDUCATIVA PARA INMIGRANTES

A nosotros, maestros,  nos duele enormemente en Europa y en la España actual la falta de una política educativa de cara a los inmigrantes. Parece que a niveles superiores no se ve el problema. Por lo que nosotros sabemos, ni se ha planteado. Al menos no ha llegado a la prensa ni a la TV.

Para bien de los que nos llegan y para la mejor sintonía y adaptación de quienes los recibimos, tanto para una información suficiente como para una formación adecuada deberíamos contar con una agresiva política educativa de inmigración.
Sin ella, desperdiciamos nosotros las aportaciones positivas que nos pueden aportar quienes nos vienen de fuera, con una cultura que nos es ajena y en puntos valiosa, y no acudimos nosotros a enriquecerlos con las riquezas de nuestro pensamiento, cultura y costumbres que se han revelado muy valiosos a través de siglos de historia.
España habría de seguir siendo España. Las invasiones no importan. Sus gentes son materia (sentido aristotélico de “materia”) que puede informar (sentido aristotélico y escolástico del término “forma”) el alma de nuestra patria. Para ello es preciso que efectivamente actúe la “forma” (el estilo de la España histórica) sobre la “materia” recién llegada de inmigrantes.
Esto no se logrará sin un plan de presentación seria y apasionada que muestre lo valores hispanos a los inmigrantes y les ponga en condiciones de aceptarlos libremente. Cuando Roma llegó a nuestra Península, seguimos siendo iberos de sangre pero aceptamos los superiores valores de Roma que sintonizaban con lo mejor del fondo de nuestras conciencias. Pasamos a ser hispanorromanos.
               

Les podemos dar el idioma que el Emperador destinaba para hablar con Dios… La enumeración de lo que habríamos de pasarles a quienes llegan a nuestra patria (Lengua, pensamiento, coraje, carácter, nobleza, laboriosidad, aguante…) que se quede para otro momento, es larga. Sinteticemos en esta ocasión. Quedémonos con la síntesis meta: Les hemos de transmitir nuestro estilo.
España, una nación, es su estilo, su estilo de vida histórico, colectivo. Consigamos que se integren y empiecen a actuar y vivir de modo homogéneo a como actuaron y vivieron nuestros padres y abuelos. La afinidad entre pasado, presente y futuro es lo que entendemos por estilo de vida colectiva. La herramienta: una agresiva política educativa de inmigración.



PRIMERO, DEFINIR LA ESCUELA

Con frecuencia, las autoridades políticas a los graves problemas de la Educación les aplican meros parches. Entrega el Ministerio a los suyos dineros que no solía y la ruina educativa que originaba el problema temporalmente parece que se alivia. El dinero en Educación es necesario pero, con frecuencia, no pasa de ser el parche que tapa la herida sin curarla o la venda que se aplica donde no está la llaga, pan para hoy y hambre para hoy y para mañana.
El pan pide buena harina de trigo, agua clara, horno a ser posible de leña, fuego, paciencia y a esperar a que cueza. La educación requiere remedios propios, primordialmente educativos, serios y de fondo. Hay que atenerse a la naturaleza de las cosas, recordando la sentencia de oro de Bacon de que “a la naturaleza se la vence obedeciéndola”. La cirugía en educación habrá de ser de quirófano y bisturí de educación, no de dineros que son meros cuchillos de palo y atajos de políticos.
Apuntamos aquí una de las raíces del fracaso de la Educación -y del fracaso escolar, primerísima- en nuestra querida España. La cosa viene de lejos. Se nos ha perdido la definición de escuela como taller, santuario y continente que conquistar: taller, santuario y hacer las Américas de la sabiduría. Si no se sabe qué es la escuela, mal se arribará a las costas que se desconocen.
La escuela es ocio (“σχολἠ, en griego: juego libre) que conjugar con el esfuerzo, los dos elementos que aunados pueden dar con la sabiduría para la que se afanará (estudium, en latín es afán) el estudiante.
        
En general, nuestras gentes –numerosas autoridades incluidas- ven la escuela como una etapa larga e inevitable de la vida del estudiante, en la que habrá de pasar por una serie de “deberes” y exámenes que salvar como pueda. Pero a la escuela no se va a pasar, sino a estar y a tomarle el pulso y a conquistar la sabiduría.
Hemos visto profesores que enseñaban matemáticas. Sus alumnos las aprendían de cara a los exámenes. Ídem profesores de filosofía; sus alumnos también se defendían con soltura en los exámenes… Pero estos y otros profesores no daban a sus alumnos la forma mentis de la matemática, de la filosofía, etc. De modo que el alumno terminaba sus estudios secundarios –incluso, universitarios- sin que le importaran las materias por las que había pasado, que pudieran haber sido otras. Sus profesores le habían llevado a patinar por la superficie de sus materias, esquí blanco, deslizante, rápido…, sin entrar en la entraña de la matemática, de la filosofía, etc., que es para lo que fueron a la escuela.
En nuestra Escuela de Vanguardia a estos araña asignaturas, esquiadores de superficies, patinadores de lo que salga, les mandaríamos a la sierra a esquiar o a cazar gamusinos. Sobran en la Escuela. ¡Fuera de la Escuela!
La meta de nuestra escuela es la sabiduría, que se alcanza con esfuerzo, determinación y juego libre.
RAMIRO DUQUE DE AZA
Maestro. Profesor de Teoría del conocimiento
Bachillerato Internacional
   
   
El paso de los días

ACERCARSE A TERESA DE JESÚS

                                                                      
1. Los pasados días 28 y 29 de agosto un grupo de Hermanos Directores de Comunidad del Sector Madrid realizamos un viaje, con carácter de peregrinación, a la tierra de Santa Teresa: Ávila y Alba de Tormes. Se trataba de tener un contacto ni solo histórico ni sólo presente. Por eso  integramos la parte histórica (las “Edades del hombre”, de tema teresiano) con dos hermosas conferencias en las que, desbordando el puro carácter histórico, el conferenciante nos  presentó una Teresa renovadora en su tiempo y viva  referencia para hoy. La reunión se celebró en  el Centro Internacional Teresiano y Sanjuanista (CITES). Un recinto en el que la sencillez, la transparencia y la horizontalidad evocan la espiritualidad  a la que se nos  invita desde los folletos publicitarios. Evoca la interioridad, aunque solo sea porque desde la planta cero no se puede ascender, sino sólo descender al -1 y  -2.  El tono verde del exterior, quizás un color no muy logrado, no desentona con el paisaje abulense, con su muralla de piedra ocre al fondo.

Pero vayamos a encontrarnos con Teresa. Las ideas que iré desgranando, quizás un tanto deslavazadas,  fueron dichas en un tono coloquial, sencillo, y con el entusiasmo de quien comunica a otros el hallazgo de lo que estaba allí y nunca lo había visto antes.  No recogen todo lo dicho y tampoco expresan la profunda sencillez del conferenciante. Este, por otra parte, nos advirtió que deseaba huir de aspectos conocidos que presentan casi todas las hagiografías teresianas. Y se centró en Teresa -persona, mujer- y en el esfuerzo de toda su vida por recuperar la dignidad de la persona, lo que le valió, por una parte, encontrar a Dios encontrándose a sí misma, pero, por otra, infundir sospechas o estar a punto de la condena de la Inquisición.

2. Teresa tiene, por tradición familiar, una verdadera pasión por la lectura. Esto es como una puerta al exterior, algo que siempre estaría presente en su vida. Lectora empedernida, es víctima en su adolescencia y juventud de las aventuras y de los amoríos de las novelas de caballerías, que provocan en ella no pocos devaneos. El padre de Teresa, atento a mantener  la honra de su hija, la introduce en  el convento de Santa María de Gracia. Allí vive un tiempo con las religiosas agustinas. Teresa se da cuenta de que ha obrado con ligereza  y siente a Dios como juez que  controla y castiga, un Dios inquisidor. Esto influirá en su entrada en la vida religiosa y en el posterior desarrollo de su vocación. Porque Teresa se hace monja, según ella confiesa, por el temor a ese Dios castigador, juez riguroso.

Teresa opta por encerrarse en el monasterio de la Encarnación, un monasterio convertido más bien en un locutorio social, en un beaterio, que en un lugar recogido. Su enfermedad le hace salir del convento. Su proceso de sanación- ¡su parálisis!- la obliga a nuevas lecturas y a una incesante búsqueda. Un proceso que durará… ¡veinte años.


3. Pero en Teresa se produce un cambio radical de la imagen de Dios. Al mismo tiempo es un cambio total de su persona. Una conversión como resultado de un proceso de búsqueda.  Descubrirse a sí misma la lleva a descubrir a Dios.  La lleva a tomar conciencia de su identidad como mujer… y descubre su proyecto, la “realización de sí misma” al servicio de Dios y de la Iglesia -desde su condición de mujer y de monja- frente a los parámetros sociales y eclesiásticos del momento…

El conferenciante insistió en esto: el descubrimiento de la verdad, de la profundidad, de la identidad le lleva a descubrir a Dios. Desde su miseria personal, que es su propia realidad sentida, conoce Teresa a otro Dios: el Dios misericordia que se manifiesta en y ante la miseria  de Teresa. Descubre el don de la Humanidad de Cristo, expresión suprema del amor. Ahora sólo desea agradecer a Dios, no darle nada, no pedir o querer conseguir la salvación…

Este proceso supone en Teresa un cambio radical: el protagonista ahora es Dios, no ella. Desde la relación con Cristo Teresa descubre que el protagonista es Dios. Y, nos dice de nuevo el conferenciante, con ello Teresa crea una revolución copernicana en la vida religiosa: no es el hombre el protagonista, sino Dios. Esta perspectiva cambia el modo de ser creyente y religioso-el prototipo de hombre y clérigo-  y supone una cierta osadía que es un reto  a la espiritualidad de su tiempo, a los teólogos y maestros espirituales, varones todos ellos…

4. Teresa es inseparable de sus experiencias místicas. Pero ella les daba una importancia relativa. Son pruebas del amor de Dios, pero no son necesarias: “no vayáis por ahí”, decía a sus monjas. “Es camino de peligroso… Haced  lo que más os lleve a amar”, lo demás  no sirve para nada… De todos modos explica a sus hijas el significado de las experiencias místicas: son parte del proceso de la  vida de gracia de Dios, pero con una expresión particular. Se originan por la “intensidad de la gracia”, de la presencia; suceden por la gratuita intervención de Dios.  También tiene que ver en ellas la psicología de los sujetos. Y el carmelita  experto en Teresa dejó caer dos observaciones sobre la Santa: una, los fenómenos místicos son auténticos si te ayudan a amar; dos, desaparecen en los místicos cuando  estos llegan a la madurez o plenitud personal.

5. Teresa es fundadora y escritora: dos caracteres o dos dimensiones que tampoco parecen tareas propia de la mujer  en su tiempo. Lo uno y lo otro son fruto de saberse “tocada por Dios”, colmada del agua viva que ella desea dar a beber a los demás. Es como una necesidad interior. Fundadora, vive en lucha permanente con las circunstancias adversas, que también nacen de los hombres religiosos. Y escritora, con un doble riesgo: primero, escribir sobre asuntos espirituales y teológicos resbaladizos, sospechosos de subjetivismo, y luego, hacerlo una mujer; dar la impresión de  pretender dar lecciones a quienes detentan la seguridad de la doctrina. Pero ella consulta, pregunta, se asegura de que su palabra  ayuda a vivir mejor a sus lectores… y escribe. Escribe por necesidad personal y  “por obediencia”. Y envía un mensaje que, unido a lo dicho anteriormente, expresa de nuevo la revolución: encontrar un camino personal para ir a Dios, la posibilidad de ir a Dios y entablar relación personal con él sin ser controlada, “dirigida”.  Sabiendo, por supuesto, que el protagonismo de la persona no anula la comunidad (ella funda comunidades) sino que es expresión de la libertad personal descubierta  al final del proceso de interiorización, de interioridad.

6. Teresa, santa para hoy. Quinientos años separan a Teresa de nuestra sociedad; ¿sigue siendo “buena noticia”, es decir, referencia cristiana y evangélica? ¿Tiene algo que decirnos hoy? Parece que los expertos en el saber y en el sabor sobre Teresa dicen que sí. Ellos lo han experimentado.

a) En primer lugar, Teresa puede ayudarnos a “aprender a vivir”, a descubrir, en el ajetreo social de nuestros días, la interioridad, nuestra interioridad. Descubrir a Dios –según la bella imagen de Dios en teólogos de hoy, como “la Presencia que nos habita”-. Experimentar su fuerza y comprender nuestra vida desde la plenitud otorgada por Cristo. La plenitud  está en nosotros. Asumir la vida desde la amplitud de Dios. Orar no como una práctica –y, mucho menos, impuesta- sino expresión del deseo de “forjar un trato de amistad”.

b) La búsqueda de la felicidad, reto e ideal permanente del hombre, también  hoy,  es algo que no se logra del todo  ni en el  ámbito universal ni en el personal. Ni las ideologías, ni las religiones nos la alcanzan. Teresa de Jesús dirá –diría- que no es que haya una “crisis de Dios”, sino una crisis del hombre. Hoy es necesario ayudar a la persona a descubrirse y a revitalizarse. Desde ella misma… accederá a la felicidad, Dios mismo.

c) La lectora empedernida que fue Teresa nos deja hoy, también en este campo, su mensaje: Cristo sigue siendo el libro vivo en el que leer. Dios no deja de realizar la Historia de la Salvación. Pero una historia en la que el hombre no puede dejar de ser él mismo, porque la salvación es integral: la salvación/sanación integral reside ya en el ser humano.  El gran reto es “conocerse a sí mismo”. Las Moradas son un proceso espiritual… “El hombre no se encontrará con Dios si antes no se ha encontrado consigo mismo”.

d) El hombre no ha perdido su dignidad y puede restablecerse: “Nadie por muy muy ruin que sea tiene escusa…”. Existe un proceso de cambio y crecimiento, desde uno mismo (aunque no sea consciente de mi belleza no por eso dejo de ser bello, según Dios). Hay que descubrir el camino que va desde ser “gusano” a ser “mariposa”.   

*** Todo esto, y mucho más, sirvió para acercarnos a Teresa, la Santa de Ávila, sin que nos deslumbrara  con la intensidad de sus luces ni  nos obligara a  dejar nuestro suelo para alcanzar las más secretas y sublimes moradas. Moradas que no son exclusivas de los místicos… La gran lección final de Teresa es que todo hombre, desde sí mismo, puede llegar a Dios. Porque en nosotros está Él, que es origen, camino y meta.

¡Valió la pena ir a Ávila, y no sólo por la permanente  belleza de  su muralla!

TEÓDULO GARCÍA REGIDOR
Maestro. Director de Institución La Salle, Madrid
Profesor del Centro de Estudios Universitarios La Salle


           EL LOOR DE ESPAÑA DEL REY SABIO

Una de las páginas más bellas
Si nuestros profesores de lengua y literatura española hubieran hecho algo más que pasar sobrevolando su bachillerato y su universidad, se habrían quedado prendados para siempre, atrapados de por vida, al detenerse un feliz día y rendirle visita, velar las armas literarias, a los escritos del Rey Sabio. El texto que, tras aquel encuentro, se llevarían hecho llama en su corazón para permanente compañero de sus días sería aquel en el que Alfonso X, el Sabio, canta, en la Primera Crónica General,  su loor de España.
Es una de las páginas más bellas de la literatura española del Medievo. Su castellano se despliega en una prosa sobria y a la par elegante, muy flexible y muy expresiva. En el arpa de los renglones de un par de páginas resuena triunfal la grandeza de la España que oye y vive el Rey Sabio y la emoción patriótica del autor.
Con qué añoranza y orgullo mienta en esta Primera Crónica General  la época hispanovisigoda de su patria. España era entonces un pueblo con alientos imperiales. No había dique que contuviera su ímpetu. De Narbona, en las Galias, a las diez ciudades de la africana Tingitana brilló el filo de su hierro vencedor, dice. Los bárbaros godos encontraron que la España hispanorromana, después de probar muchas, era para ellos la mejor de todas las tierras.

Tal es como el paraíso de Dios

Conoce Alfonso X bien la Biblia. Está pensando en el paraíso Terrenal cuando se le ocurre, y lo expresa en cifra y síntesis, que España es como el paraíso de Dios:

Pues esta España que decimos tal es como el paraíso de Dios, ca riégase con cinco ríos cabdales que son Ebro, Duero, Tajo, Gaudalquivir, Guadiana; e cada uno dellos tiene entre sí et ell otro grandes montañas et tierras; e los valles et los llanos son grandes et anchos et por la bondat de la tierra et ell humor de los ríos lievan muchos frutos et son abondados, Espanna la mayor parte della se riega de arroyos et de fuentes, et nuncual minguan pozos cada logar o los ha mester. 

Nos da la impresión de que se ha recorrido a pie, con detalle de quien la pisó con cariño, España entera. No olvida detalle, todos le son gratos y cercanos. Está bien informado. Continúa:

Espanna es abondada de mieses, deleitosa de fructas, viciosa de pescados, sabrosa de leche et de todas las cosas que se della facen; lena de venados et de caza, cubierta de ganados, lozana de caballos, provechosa de mulos, segura et bastida de castiellos, alegre por buenos vinos, folgada de abondamiento de pan; rica en metales, de plomo, de estaño, de argent vivo, de fierro, de arambre, de plata, de oro, de piedras preciosas (…).


Alegre de azafrán y cumplida de todo bien

La ferviente enumeración del rey Sabio continúa. Es un regalo. A los hombres de mi generación los años que todo lo borran puede que les quede ya en la memoria solamente la musiquilla, que no la letra, de este loor de España. Pero a ninguno se la habrá olvidado – y se llevará esa memoria a la tumba- la alegría del azafrán, que anota en su Crónica General, el rey Sabio. Quizá recuerden a la letra el renglón y medio que sigue:

…dulce de miel et de azúcar, alumbrada de cera, complida de olio, alegre de azafrán.

¡Qué noble inventario de este gran señor rural! España es para él una gran estancia, una enorme hacienda de campo que cultivan, bajo el ojo atento de del gran monarca de una hermosa hacienda, cristianos, moros y judíos. Este mayoral, agricultor de su patria, patricultor,  que encaja en su ancha frente la corona de rey y le iría bien la de emperador, de verdad que es un gran estanciero de la Patria!

Espanna sobre todas es engeñosa, atrevuda et mucho esforzada en lid, ligera en afán, leal al señor, afincada en estudio, palaciana en palabra, complida de todo bien (...) ¡Ay Espanna! non ha lengua nin engeño que pueda contar tu bien.

CUR
Maestro. Profesor de Lengua y Literatura
Emérito UCJC




DOLOR DE ESPAÑA 

Y DESTINO UNIVERSAL

Nuestro Rey Sabio, Alfonso X, escribió en la primavera de nuestra lengua literaria su magno ¡Loor de España! De estas páginas maestras, de miel, azafrán y oro, se escribe en este mismo nº 46 del blog AFDA.

Otros geniales escritores españoles, que parecían no recordar ni la conquista de Granada, ni el descubrimiento de América, ni a Calderón de la Barca, ni “la más alta ocasión que vieron los siglos” en Lepanto…, al pronunciar el nombre de su patria, España, lo que sentían no les llevaba al loor sino al dolor de España.

El dolor de España, el que España les doliera a nuestros mejores, ha sido fecundo unas veces, desesperanzado otras, con frecuencia trágico, casi siempre sincero. Les duele España a Mariano José de  Larra, a Ángel Ganivet, a nuestro don Miguel de Unamuno, al fino y estilista  José Martínez Ruiz, Azorín, al filósofo Ortega y Gasset, al joven y arcangélico José Antonio Primo de Rivera. Esto, sin irnos lejos, por ejemplo, al gran conceptista Quevedo, a Miguel de Cervantes, que nos lo dice a gritos y de golpe con su Don Quijote,  o más lejos, al autor del Cantar de Mío Cid.


 La Generación del 98 se duele por España. A sus hombres, empezando por los forjadores de la Generación, el “Grupo de los tres”: Azorín, Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, les quema la pluma el dolor de su España, su decadencia, su liquidación, su deshacerse inevitable.

En 1914, un gran pensador español, José Ortega y Gasset se hacía una pregunta que sigue en alto segando con su interrogación (?) la mente de los españoles de hoy. Con ella estaba poniendo el dedo en la llaga de la causa del dolor de España: “Dios mío, ¿qué es España? En la anchura del orbe, en medio de razas innumerables, perdida  en el ayer ilimitado y en el mañana sin fin, bajo la frialdad inmensa y cósmica del parpadeo astral, ¿qué es España, este promontorio espiritual de Europa, esta como proa del alma continental?”.

Muchos de nuestros compatriotas no sabrían responder ni de manera sencilla y ruda a esta pregunta, por otra parte difícil, de precisarse la respuesta con todo rigor intelectual. Hasta alguno de nuestros últimos presidentes ha venido a decirnos que no sabía en qué consiste la patria que llamamos España, negó su esencia de patria. Otros más actuales, la reducen a un mercadillo de tenderetes comerciales. En general se hace pitorreo de la gran definición que del destino que la vertebra y justifica ante el conjunto de las naciones dio uno de sus más clarividentes hijos en los años 30, José Antonio Primo de Rivera: “España es una unidad de destino en lo universal.” Para la masa de españoles -dirigentes masa y súbditos masa-, España es hoy un barrio de vecinos cuyo ideal es pasarlo bien, los setenta quizá noventa años que esto les dure: España es y se reduce para ellos a ser uno de los ideales estados del bienestar en un rincón de Europa.

Pero a España, como a las personas, les da consistencia de patria y de personas, el servicio a los demás. Les define un destino propio en el entramado de las diferentes naciones o entre las personas de su entorno. Si reciben de los demás, han de adelantarse a dar lo mejor que tienen por su pensamiento y por su biografía y así elevar el mundo.

Nos sigue doliendo España y nos ha instalado en el patriotismo el camino de la crítica de los pensadores mentados, de la Generación del 98, de Ortega y de José Antonio.
       
Empecemos por recobrar su destino en lo universal, sepamos qué pinta España, la patria España, bajo la frialdad inmensa y cósmica del parpadeo astral, promontorio espiritual de Europa, como proa del alma continental  y el dolor con el que hoy nos duele España volverá pronto a florecer en el sabio loor de España de nuestro Alfonso X.

RAMIRO DUQUE DE AZA
Maestro. Profesor de Teoría del conocimiento
Bachillerato Internacional



           
¿EXISTE EL INFIERNO?        

Gustavo Doré.
Hoy día no oímos hablar del infierno como del castigo perpetuo  diseñado por Dios tras la muerte de los hombres que han vivido sólo  para sí mismos  y en contra de los demás seres humanos. El término “infierno” lo secularizó  en su día  el filósofo Sartre con su lacónica sentencia: “el infierno son los otros”. Por desgracia, esta significación del infierno es una horrible realidad  innegable  en muchas  situaciones de la sociedad actual.
Sin embargo, en nuestro subconsciente quedan grabadas a fuego ardiente y quemante palabras e imágenes de nuestros años  jóvenes y adultos que evocan al  temible infierno: pasajes de los Evangelios, homilías, retiros, las palabras de Dante a la entrada del infierno (“Oh, vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza”), o el simbólico infierno que el Bosco pintó en el panel derecho del tríptico “El jardín de las delicias”, o el Cristo airado del juicio final que Miguel Ángel perpetuó  en la Capilla Sixtina, o la mera mención de “las calderas de Pedro Botero”, y tantas y tantas representaciones pictóricas y escultóricas de la inquietante postrimería del infierno…
¿Es posible erradicar ese pánico subterráneo nuestro a la existencia del infierno? Pienso que sí. Iré indicando las suficientes razones teológicas que ayudarán a hacer desaparecer esa sombra siniestra del infierno que atemoriza nuestras entrañas:
El juicio final. Van Eyck
·      La falsa imagen del Dios de Jesús que el infierno conlleva. Frente al Dios bueno de Jesús que quiere la salvación de todos los hombres, que siempre está dispuesto a perdonar la rebeldía y el rechazo de los seres humanos, que arde en deseos de que los hijos que se alejan de la casa paterna vuelvan a ella, aun cuando sea sólo para asegurar la pitanza y dormir bajo techo (cf. la parábola del hijo perdido), el dios que haya decidido crear el infierno tiene que ser un dios degenerado, capaz de sostener una situación humana opuesta a la del único destino feliz, y eso por los siglos de los siglos, sin posibilidad de que dicha situación cambie nunca. Los calificativos de un dios “cruel”, “vengativo”, “tirano”... van unidos a la evocación sin más del infierno que los cristianos hemos predicado. Por muchas veces y por claro que digamos que es exclusivamente el hombre quien se autocondena, no lograremos limpiar el rostro de Dios de esos monstruosos calificativos.

·      Los pasajes de los Evangelios sinópticos  que hablan del infierno (“gehena” o valle donde se quemaba la basura; “hades” o territorio oscuro donde van a parar los muertos; “tinieblas de fuera”; “llanto y rechinar de dientes”…) no fueron revisados cristianamente, en contraste con otras creencias identificadoras de la nueva religión  que sí lo fueron, como,  por ejemplo: el nuevo significado de la resurrección de los muertos, el nuevo sentido del mesianismo de Jesús, el papel fundamental del Espíritu Santo en la marcha de la Iglesia, la justificación del hombre no por sí solo sino con la ayuda de Dios, el bautismo a cambio de la circuncisión… Al igual que los primeros cristianos no volvieron a tratar críticamente el tema del infierno a la luz del dogma de los dogmas, es decir,  el de la resurrección de Jesús, tampoco llegaron a revisar otros contenidos  del mensaje salvador (como,  por ejemplo: el tema del demonio, el de los ángeles, …) justamente por su secundaria importancia y  su dependencia de afirmaciones principales de la fe cristiana.

El jardín de las delicias
Hieronymus Bosch (El Bosco), pintor holandés.

·      Los primeros Credos de fe de la Iglesia (el Credo apostólico, el Credo nicenoconstantinopolitano…) no confiesan que exista un infierno con las características que proclaman los concilios ecuménicos católicos de la Edad Media. En la época medieval, en la cual la Iglesia ejercía en Occidente el dominio en todos los campos (cultural, social, político…), era comprensible que la cristiandad se condujera en la vida práctica por motivaciones de premio y de castigo eternos. Aquel “humus” cultural de la Edad Media facilitó enormemente la proclamación dogmática del infierno  (IV concilio de Letrán, la bula  Benedictus Deus del Papa Benedicto XII, concilio de Florencia…).

·      Otra causa de carácter extrateológico de cómo se ha llegado a proclamar dogma de fe el infierno reside en la existencia del instinto sádico en el hombre. El dicho “homo homini lupus”, originario de Plauto y divulgado por Hobbes, nos recuerda que la historia registra multitud de casos en los cuales el hombre ha descargado su ira contra otros hombres. Algunos de esos casos evocan los terribles sufrimientos de los que el infierno “cristiano” habla, pero son experiencias trágicas que se acaban. El dogma del infierno asegura eternizar esos sufrimientos y de ese modo el sadismo del hombre alcanza su plena satisfacción instintiva de hostilidad.


Nikolai Alexandrovich Berdyaev.
Termino con las palabras escritas a propósito del infierno por Nikolay Berdiaev en su Autobiografía espiritual:
“Yo veo en ello [en el “origen” del  infierno] la dogmatización de antiguos instintos sádicos del hombre. En el hombre existe una auténtica experiencia de los tormentos infernales, pero se trata sólo de un camino del hombre y sólo de un momento transitorio dentro de un tiempo malo; impotencia de pasar a la eternidad, la cual no puede menos de ser divina”. Dicho lo cual concluye en la inexistencia del infierno, porque su existencia equivaldría a declarar la no existencia de Dios: “La existencia de un infierno eterno significaría el mayor mentís dado a la existencia de Dios; el argumento más contundente para demostrar que Dios no existe”.                                     
                                                                                                                            EDUARDO MALVIDO
                        Maestro, catequista y teólogo  
            
À LA RENTRÉE 2015

·      Una varita mágica, un toque y vuelvo al colegio. Puedo elegir: de profesor o de alumno. ¿Qué elijo?
·      Y como no va a ir mal la Educación en España, si ya no se da regaliz en las clases.
·      Avanzaríamos, si saltando de no muy atrás a nuestro hoy, de nuevo, una campanita sonara cada hora y cada media hora. Todo volvería a ser distinto y mejor.
·      Hoy hay menos libertad que antaño en los centros escolares. En 1949, éramos libres de tener 76 alumnos de 7 años en la misma clase, aprendían y eran felices (La Viña, Cádiz). Hoy, 25 (en Primaria), 30 (en Secundaria) y 36 (en Bachillerato), ni la mitad… y ni aprender y con dificultades ser felices.
·      Un candidato al premio Nobel de Física Cuántica me cantaba las  excelencias para el cerebro de la media hora de clase diaria dedicada a la caligrafía. No me quedé con sus razonamientos pero me parecieron de peso. Dirigirse a Manuel García Velarde. 
·      El diccionario es el Parque de Doñana donde se posan y concentran las palabras, multitud, unas 80 mil. Bastantes saltan de ahí a los libros. Algunas se quedarán para siempre en él, unas por viejas, que ya no vuelan, y otras porque no tienen dónde ir o por dormidas.                                              


·      Que no se os caiga el diccionario, que si se salen de su sitio las palabras, habría que hacerlas volver a su orden alfabético, ingente tarea.
·      Estudiamos en Metafísica que al derramarse las voces del diccionario sobre el santo suelo no es imposible que caigan en determinado orden de desorden tal que – contando con que las palabras se repitan- pudiéramos leer, por ejemplo, la página del arranque del Quijote: “En un lugar de la Mancha…”



·      Antes llevábamos a casa tareas, ahora, deberes. ¡Qué diferencia!
·      El lápiz sigue escribiendo las sombras nocturnas de las palabras y de los números, la tiza hace de palabras y números nieve y el ordenador los ordena en filas y columnas quizá para unos desfiles militares o para entrar en clase como antaño desde el patio de recreo tras izar la bandera.
·      ¿Y usted da clase y no ha estudiado pedagogía ni didáctica? Usted no es un sin papeles de la enseñanza, usted no sabía dónde ir y pidió derecho de asilo en un templo en el que no se adora a su dios, Baal del Parche.  
 


·      Universidad C.J. Cela. Magisterio. Profesor y 12 alumnos. Tres cursos seguidos, 2000-2003. Al empezar el curso, el profesor: “No admito más que notables y sobresalientes”. Al terminar curso a curso: notables o sobresalientes, 12 en total. Era lo suyo: maestro y 12 alumnos.

CUR

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Reflexión


 
PARÁBOLA DEL CASTILLO INTERIOR DE LOS PEREGRINOS


Levantamos en nuestros adentros un castillo. Era un castillo interior. Lo hicimos de piedra. La piedra era granito, como el de la Sierra de Guadarrama, fuerte, duro, capaz de aguantar embestidas tremendas.



Pero el secreto y lo mejor de nuestro castillo no era el granito de sus muros, sino la llama que venía ardiendo -luz y lumbre- en su patio de armas.



El viento no apaga la llama, la aviva.

La lluvia si acaso la refresca, no la ahoga.
Esa llama era y es el espíritu.

Nuestro castillo interior es fuerte y duro, como el granito. Pero le caracteriza la  llama de su patio de armas que es la temperatura, el espíritu. Camino adelante -per agros-, el estilo.

CUR






Latín: sacratus, sagrado, consagrado. Derivado de sacrare, consagrar; y este de sacer, sacra, sacrum: santo, augusto.


                                                    Fenomenología de lo sagrado

1.       Lo sagrado, defínase con rigor y a fondo

o        Lo sagrado es algo experimentable: un lugar, una persona, un tiempo, un objeto, un ritual… Nos afecta profundamente. Nos fascina y a la vez nos produce el escalofrío de la numinoso. Nos paraliza y, a la vez, suspiramos porque nos invada, pues nos hará bien, nos protegerá. Nos hace cercano el Dios santo y eterno, de quien tocamos en lo sagrado su imagen. Nuestro yo alcanza en su contacto con lo sagrado su realidad más honda, al posibilitarnos el vernos como efectivamente somos ante Dios. 

o        Consideramos sagrada nuestra familia, la palabra que hemos dado, la correspondencia, las confidencias…

o        No hay nada creado que no tenga la huella del Creador que le dio la existencia o la filialidad divina que nos trajo la Redención de Cristo. Habrá que tener los ojos limpios para ver el misterio o la sacralidad latente en toda criatura.

o        Tres palabras griegas hacen referencia a lo sagrado: àgnós (sagrado, santo, puro, casto, inocente), àgios (santo, sagrado, sacrosanto, piadoso, puro) y ìerós (de origen divino, sacrosanto...). Para los griegos antiguos, lo sagrado, cargado de vitalidad, da vida. Ante lo sagrado temían y sentían pavor y atracción.

o        Los israelitas llaman a Yahvé, Santo. Cuanto tenga que ver con Él es sagrado. La santidad es poder, belleza y esplendor. Moisés tendrá que cubrir su rostro, después de estar con Yahvé en el Sinaí, porque brilla de manera que no lo soportan los ojos de los israelitas. Hasta los vestidos se vuelven de “un blanco deslumbrador, como no es capaz de blanquearlos ningún batanero del mundo” en la Transfiguración (Mc 9,3).

o        En el Nuevo Testamento San Pablo llama a los cristianos santos, pues participan de la Divinidad de Cristo. Quien se relaciona con ellos, quien les roza, quien les sirve u ofende…, se relaciona, roza, sirve u ofende al Misterio, está pisando calzado el sagrado suelo propiedad de la Divinidad. El cristiano, por respeto al Misterio, se dejará invadir por esta presencia de lo sagrado en toda persona. Toda persona es un misterio. Imposible no verla como tal, si se la mira al fondo de su verdad y de su belleza.

CARLOS URDIALES RECIO
Maestro. Ciencias religiosas. Univ. Lateranensis



Turmstraße, 21



 









En el verano de 2015 una columna humana imparable recorre de sur a norte Europa, huyendo del terror que desde hace años arrasa Siria e Irak. Es una cadena de miles y miles de seres humanos que avanza desde el corazón de estos dos países y penetra en Turquía. Allí se les unen otras oleadas de hombres, mujeres y niños que proceden de las honduras de Asia, huyendo también del horror de las guerras de Pakistán y Afganistán. Desde la infortunada ciudad siria de Alepo, escenario de violentos movimientos sísmicos en el pasado, y desde hace tres años escenario continuado de una atroz guerra, una riada humana se encamina hacia las playas de Bodrum, antigua Halicarnaso, en la costa meridional turca, para embarcarse en precarios botes neumáticos que les proporcionan las mafias y que los conducirán hasta la isla griega de Kos -espacio Schengen-, a sólo una veintena de kilómetros. Una distancia que no es muy grande pero que el fuerte oleaje convierte a menudo en trampa mortal. En una de esas playas, escupido por el mar, apareció el cadáver del pequeño Aylan, de tres años, cuya imagen conmocionó al mundo, más allá de que fuese cuidadosamente preparada. A escasa distancia se hallan las ruinas del suntuoso Mausoleo, una de las siete maravillas del mundo antiguo, tumba de Mausolo, sátrapa que gobernó esta provincia del imperio persa hace 2400 años. También se hallan restos de un bello templo dedicado a Afrodita y de un espléndido teatro griego. Nada de eso, sin embargo, importa ante la magnitud de la tragedia de hoy, ante un dolor que tampoco debe afectar demasiado a los despreocupados veraneantes de esta idílica costa bañada por las aguas del mar Egeo.




Esta cadena humana, enfrentada a múltiples penalidades, viaja en trenes saturados, siempre en dirección norte, atraviesa toda la península balcánica (Grecia, Macedonia, Serbia), entrando de nuevo en el espacio Schengen de Hungría. De aquí intentan pasar a Austria hasta llegar a Alemania. Su objetivo final es Turmstrasse, 21, en el barrio de Moabit, antiguo Berlín Oeste. Allí, en la sede de la Oficina Estatal de Salud y Asuntos Sociales (Lageso, en sus siglas alemanas) les esperan unos probos funcionarios que les otorgarán el estatuto de refugiados. Será para ellos el comienzo de una nueva vida en la que habrán de luchar duro para superar las heridas y el desarraigo. De momento, Angela Merkel ha pasado de ser comparada con Hitler a ser la 'Madre compasiva', la 'Madre de los desterrados', en unos montajes fotográficos que imitan las imágenes de campaña del presidente sirio Bashar al-Asad. A estos halagos, escritos en árabe y alemán, se añade una lisonja más: 'Wir lieben dich' (Te amamos).



Han pasado miles de años. La locura de la guerra no cesa jamás. El padre de Aylan, contagiado por esa locura, cometió otra no menor: pagar 4000 euros para exponer a toda su familia, esposa y dos hijos pequeños, a un riesgo que los conduciría a la muerte. Pero su proceder resulta aún más chocante. Había huido hace tres años de la guerra de Siria y  tenía trabajo en Turquía, pero parece ser que deseaba, a toda costa, hacerse implantes dentales seguros en Alemania. Pensemos que buscaba también un futuro mejor para los suyos lejos de la hostilidad que quizá percibiese en Turquía por su condición de kurdo. Ahora ha tomado una decisión sensata: ya no quiere volver a intentar entrar en Europa. Permanecerá toda su vida junto a las tumbas de sus seres queridos en la ciudad siria de Kobane, en la provincia de Alepo, ciudad destruida en un 80% y recuperada de momento por el ejército kurdo, tras haber arrebatado su control al grupo yihadista Estado Islámico.




Asia Menor, escenario de guerras desde hace más de 3000 años, acoge ya en su fondo submarino a decenas de Aylanes anónimos de nuestros días. Todo el Cercano y Medio Oriente sufre hoy la devastación que reduce a polvo los más antiguos vestigios de la memoria de la Humanidad. Hace 70 años los berlineses huían también despavoridos de las bombas que caían en una ciudad que hoy, por el contrario, es punto de acogida y esperanza para centenares de miles de seres humanos desesperados. ¿Está Europa ya protegida para siempre del horror de la guerra y la barbarie? Ya se vio que no en los países balcánicos. La paz es un tesoro precario y volátil. El pequeño Aylan estará ya unido al coro de ángeles que desde las alturas cantará por los siglos de los siglos 'paz a los hombres de buena voluntad' esperando que algún día sean escuchadas sus voces en esta tierra nuestra.



ANTONIO PEREGRÍN LÓPEZ DE HIERRO
Ingeniero de Caminos
Septiembre de 2015

EL CANGREJO Y EL PEZ
(fabulilla)
 

Una tarde de verano
reluciente y color miel,
entre bromas y entre veras
le dijo al Cangrejo el Pez:
“Ten cuidado con los niños,
que nos vienen a coger;
se han metido en nuestro río
provistos de caña y red”.
El Pez nadaba y nadaba
y el Cangrejo, tonto él,
se echaba hacia atrás, atrás,
a pesar de sus cien pies.
De manera que los niños
le sorprendieron. -¿Y qué?
-Pues que a casa lo llevaron
y se lo cenaron red.
Entretanto, el Pez pensaba:
“Esto pasa a aquellos que
no se escapan del peligro
y presos quedan en él”.
Padres, madres, profesores…
una vez más, aprended. 
                                       Apuleyo Soto


TOROS DE PLÁSTICO
Toros de plástico
exige Celia,
la concejala
cool madrileña,
al maletilla
de Celtiberia
para que ensaye
con la muleta
sus pasodobles
de vuelta y media
mientras la luna,
que es cachicuerna,
vela sus ganas,
sus sueños vela.
Y es que no puede
prohibir Las Ventas,
plaza redonda
mundial primera
y prima domna
de sol y arena
que a España exhibe
como bandera.
Toros de plástico.
Toros de pena.
Toros de sombra
marimorena.
Toros de agujas
banderilleras.
Toros al vino-
sangre de fiesta.
Toros históricos
de Zeus en Creta.
Toros ovíparos
(de huevos lema).
Toros, relámpagos
de antes que truena
la brava música
de las orquestas.
Lo dijo Tierno.
Ya está en la huesa.
¡Pero, ay, los maletillas
se quedan sin Escuela!
  TOROS DE PLÁSTICO





 

Gimnasia Moderna



LOS SISTEMAS RÍTMICOS EN EL CAMPO MASCULINO




Todo el desarrollo de la Gimnasia Rítmica ha estado centrada hasta ahora en el campo femenino; tanto sus antecesores como su creador y sus continuadores, encauzaban su actividad hacia la mujer. Su aplicación en el hombre no se contemplaba. El movimiento expresivo basado en la danza era “muy femenino” y no encontraba plasmación en el mundo masculino.


A partir de los años 60 destacaron dos figuras en el campo de la gimnasia expresiva que, por su gran formación académica y gimnástica, ocuparon un importante lugar en la historia de este movimiento gimnástico. Aunque por separado, mostraron gran interés por desarrollar el trabajo expresivo masculino y realizaron aportaciones muy interesantes. Desgraciadamente, no tuvieron continuadores con suficiente fuerza para que arraigaran sus aportaciones, y la gimnasia expresiva masculina no tuvo el desarrollo que sí se produjo en la femenina, hasta decaer de manera absoluta. Estas figuras fueron Alberto Dallo y Otto Hanebuth.



Alberto DALLO, argentino (1924-2010), era profesor de Educación Física. Viajó por muchos países tanto americanos como europeos. Gracias a su trabajo incansable en pro de la gimnasia, desarrolló esta disciplina en toda Suramérica, y especialmente en su país.


Estuvo dos años en el Instituto Central de Estocolmo (Suecia) y fue alumno de Ernes Idla –importante figura de la gimnasia expresiva en los Países Escandinavos–,  quien le animó a seguir la brillante carrera que llevaba hasta entonces en el campo de la gimnasia, y le abrió nuevos horizontes.


Dallo opinaba que la gimnasia se debía apoyar en la razón, en la intuición y en la experiencia; y en ningún caso la racionalización del movimiento debería anular o alterar la libertad de movimiento, de creatividad y de espontaneidad. Consideraba que era un gran problema adaptar a las mujeres los movimientos creados por y para hombres, propios de las escuelas alemana y sueca, como había sucedido durante décadas. Pero era mayor aún el problema de transformar técnicas de movimientos esencialmente femeninos en movimientos propiamente masculinos, sin perder las aportaciones positivas de la expresividad.       


A partir de estas reflexiones logró  crear una expresión masculina del movimiento a través de unas determinadas pautas como tensión en las acciones corporales, con explosividad de gestos basados en cambios bruscos de la velocidad de acción, y con acompañamiento de gritos durante estas acciones; se carga y se descarga así la tensión como sucede en algunos deportes de lucha. También, proponía combinar movimientos rítmicos con ejercicios de agilidad en suelo. Incorporaba elementos acrobáticos y aparatos manuales en los movimientos expresivos que podrían darle un carácter netamente masculino a la representación de hombres.


Otto HANEBUTH,  nació en Alemania en 1911. Presentaba un amplio currículum, y obtuvo las más altas cotas en el ámbito académico y en el científico. Así mismo, fue atleta y gimnasta de competición. Ocupó cargos de dirección en Instituciones dedicadas al desarrollo de la Educación Física y de la Gimnasia. Destacó de manera notable su aportación para el logro de una expresión masculina del movimiento.

El Dr. Hanebuth sostenía que “la gimnasia rítmica no había podido alcanzar todavía un pleno desarrollo en la Educación Física masculina; y en la mayoría de los países, la gimnasia rítmica femenina estaba mucho más extendida”. Por tal motivo trabajó para desarrollar un tipo de movimiento expresivo que pudiera adaptarse al ámbito masculino y que, por tanto, fuera bien aceptado.
Proponía en sus prácticas recursos técnicos como la acusada tensión en los movimientos y la utilización de aparatos portátiles de peso, como aros de hasta 5 kg de peso, con aplicación de los principios de ritmo, totalidad y economía en todas las actividades gimnástico-expresivas.
La gimnasia de hombres no debería empezar con movimientos suaves o de escasa tensión, que podrían parecer “femeninos”; el hombre debería adiestrarse rítmicamente primero con ejercicios de frecuencias de alta tensión, para pasar poco a poco  a grados de tensión menor.

Pero mientras la Gimnasia Rítmica Deportiva (femenina) experimentó un fulminante desarrollo a nivel mundial, la masculina tuvo un corto recorrido. En los años 70 fue sustituida por la gimnasia jazz, con participación de grupos mixtos. Pero ese tipo de gimnasia no estaba en la línea rítmico-expresiva sino en la evolución de la gimnasia neocueca, perteneciente al Movimiento del Norte.
Tampoco permaneció mucho tiempo la gimnasia jazz, que a su vez sería sustituida en el ámbito masculino por la gimnasia aeróbica, de la misma corriente; ésta, sí se ha afianzado en la actualidad.

FRANCISCO SÁEZ PASTOR
Universidad de Vigo
 

2 comentarios:

  1. La descomposición y la decadencia son imparables. Todo camina hacia el abismo. Pero si acercamos a los clásicos a nuestro pobre mundo de hoy, nos sentiremos bien acompañados y España ni habrá muerto, ni habrá muerto su cielo ni el aire que se respira ni las voces que se oigan.

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    1. Precisión, estilo, verdades intuidas y no solo presentadas: uno de los secretos de la Escuela que se nutre de los cl´sicos.

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