ÍNDICE PRINCIPAL
Pregón: Tradición
y progreso en triunfo.
Reflexión
mensual: Vida ascendente y vida descendente. M. F. Sciacca
Traigamos
a los clásicos. Juan Pablo Forner, ilustrado y agresivo. CUR
Buzón teológico: Jesús resucitado y el modelo judío de vencer a la muerte. E. Malvido
Parábolas
del peregrino: Parábola del peregrino que se busca. CUR
Oímos:
Dos pianistas excepcionales. Diego
Coca
Filosofía
de lo sagrado: Geografía astronómica. El Firmamento, templo sagrado. CUR
Afderías: La hora de pasar revista.CUR
Alta
política con estilo: El bien común. Ramiro D. de Aza
Rincón
de Apuleyo: Jazmines. Naranjos. Sevilla.
Soneto
desde el sentimiento: Noble ciudad de Segovia. Ángel Hdez.
Educación
física: Gimnasia artística desde el XIX. F. Sáez
Cartel
que anuncia el EP 2106
TRADICIÓN Y PROGRESO EN TRIUNFO
Hoy, la
tradición es una palabra muerta,
cuando menos, maldita.

En España, hemos
recibido una herencia grandiosa.
Hemos de sostenerla. Sostenida, consciente y viva para nosotros, presente, será
el momento de hacerla progresar. Cimientos de roca, edificio en pie.
A los caballos de nuestra mejor historia hoy y mañana no
hay que pararlos, hemos de embridarlos y dirigirlos. Que no pierdan el galope
de su misión histórica al servicio del universo. Quienes no quieran unirse a
ellos, perderán la carrera. Les ocultará y absorberá el olvido con el polvo de
los siglos que vienen levantando.
Quienes queremos como techo de nuestro cielo, también
para nuestras noches de crisis, el alto camino de Santiago y para tierra firme
que cabalgar, las calzadas que nos trajeron los romanos, el estoicismo de
Séneca, la sabiduría de San Isidoro entre los visigodos, el Medievo del Cantar
de Mío Cid y los Milagros de la Gloriosa, las coplas del maestre Don Rodrigo, la
plata de nuestro Renacimiento, el que trabajaron nuestros Fray Luises, el oro
de dos siglos universales, la locura de don Quijote, la sensatez de Luis Vives
y de Jovellanos, la universidad que fue él solito Menéndez Pelayo, el amor a
España del vasco Unamuno, el verbo espiritual y social del clarividente José
Antonio Primo de Rivera… Quienes
contamos con tal tradición, podremos progresar y saltaremos al futuro sobre
seguro, desde el trampolín de su noble suelo firme.
Nuestra tradición es tan hermosa que nos sentimos en
ella jóvenes alféreces entre escuadrones de arcángeles. Nos impulsan y nos gana
su altura y su grandeza. Venimos de muy
lejos y tenemos camino por delante que seguir y abrir. No somos nosotros los
que afirmamos que no hay camino y que tendremos que hacer camino al andar
-fórmula de un poeta desafortunado en aquella ocasión-. Sobre tierra firme
marchamos bajo la jacobea Vía Láctea adelante, desde hace siglos. Venimos del
ayer y del anteayer, humano y miserable a ratos, vigoroso y glorioso siempre.
Por eso tenemos horizonte, que es decir, futuro: Cristo, España, el Cosmos, ergo, tradición y progreso.
Vida ascendente
- vida descendente
En nuestra primera juventud,
cuando estudiábamos magisterio, nos asomamos a lúcidos pensadores de entonces.
Uno de ellos, Michele Federico Sciacca,
de la escuela de Giovanni Gentile, profesor en la Universidad de Génova. En su
libro “La filosofía, hoy” nos hacía presente a Ortega. Destacaba de su
pensamiento el concepto de la vida ascendente y la descendente.
De volver hoy a clase,
propondríamos a nuestros alumnos que nos tradujeran al mundo de hoy la
formulación del pensamiento de Ortega presentada así por Sciacca.



Las
épocas guerreras son las que preparan las llamadas civilizaciones superiores de
cultura.
Michele Federico Sciacca, La filosofía, hoy ,
Luis Miracle,
Barcelona, 1947, pp. 117-118.
JUAN PABLO FORNER,
ILUSTRADO Y AGRESIVO
Temperamento huracanado
Algo o mucho en este extremeño
nos resulta simpático y nos induce a disimularle sus modos atrabiliarios y su
carácter agresivo. Él mismo, en 1783, se dibuja como “atravesado”: “Un joven adusto, flaco, alto, cejijunto, de
una condición insufrible y de un carácter en sumo grado mordaz… Su genio
naturalmente seco y ajeno a toda adulación servil, le llevaba a atropellar por
todo inconveniente, por el gusto de ajar la vanidad y bajar el toldo a
cualquiera que se complaciese en ajar a todos”.
Una de las múltiples veces en las
que estuvo Forner metido en polémicas y serias agresividades, lo estuvo de
manera oficial.
Al Conde de Floridablanca
le
parece que Masson se merece una contestación oficial
La Encyclopédie Méthodique que en 1782 se publicó en París, era una obra muy
ambiciosa de Francia para Francia y Europa. En el tomo de Geografía había una
pregunta molesta y malintencionada, injusta: “¿Qué se debe a España? ¿Y desde hace dos siglos, desde hace cuatro,
desde hace seis, qué ha hecho España por Europa? Que doit-on à l’Espagne? El
depuis deux siècles, depuis quatre, depuis six, qu’a-t-elle fait pour
l’Europe?»”. El artículo iba firmado por monsieur Nicolas Masson de Morvilliers.

Honras fúnebres por el
castellano
Forner tiene otra obra de alto
mérito, otra de sus pasiones. Para Menéndez Pelayo “la más excelente y madura”:
las Exequias de la Lengua castellana.
La obra tiene como motivo
argumental las honras fúnebres que van a celebrarse en el Parnaso por la Lengua
castellana, viciada y muerta por una multitud malvada de escritores recientes; en
el último momento, sin embargo, la Lengua aparece todavía en pie, cansada pero
viva, y los malos escritores son convertidos en ranas.
En ella declara Forner la guerra
a todos los corruptores antiguos y modernos. Arremete fieramente contra ellos
y, como dirá él, tratará de bajarles el toldo. Protesta con voz más vigorosa
que ninguno de sus contemporáneos por la corrupción de la lengua castellana. Forner, cargado de erudición,
pensador original y penetrante, que es exigente consigo mismo, no lo será menos
para pedir cuentas a quienes se precien de algo y enarbolen magisterio. A ratos
es brillante, está inspirado, sus sorprendentes imágenes resultan, por de
pronto, curiosas. Nos va a dejar, de paso, en los diez años que trabaja sus Exequias, una historia literaria.
Arremete «contra la faramalla literaria del
tiempo», poetastros
ineptos, pedantes, escritorzuelos a sueldo, papelistas charlatanes y
filosofastros y particularmente contra los autores que se arrodillan ante los
enciclopedistas franceses. Se siente a sus anchas entre los clásicos
castellanos herederos del gran clasicismo latino.
CUR
Maestro.
Profesor de Lengua y Literatura
Emérito
UCJC
En las Exequias, que el
autor llamó sátira menipea por ir entremezclada
de prosa y versos, siendo en realidad una ficción alegórica del género de la República Literaria o de la Derrota de los pedantes, inferior a
ellas en amenidad y gracejo, pero muy superior en alteza y trascendencia de
miras, como obra no de un mero humanista, sino de un pensador original y
penetrante, Forner recorre con erudición inmensa y crítica, franca y resuelta,
todo el campo de nuestra literatura [...] derramando de paso copiosa doctrina
sobre todos los géneros literarios.
(Menéndez
Pelayo, 1974, I, págs. 1311-1312)
En los Heterodoxos españoles escribe Menéndez Pelayo de Forner: “Es un gladiador literario de otros tiempos,
extraviado en una sociedad de petimetres y de abates; un lógico de las antiguas
aulas, recio de voz, de pulmones y de brazo, intemperante y procaz, propenso a
abusar de su fuerza, como quien tiene conciencia de ella, y capaz de defender
de sol a sol tesis y conclusiones públicas
contra todo el que se ponga delante”.
JESÚS
RESUCITADO
Y
EL MODELO JUDÍO DE VENCER A LA MUERTE
No vamos a hablar ahora
del paraíso terrenal que aparece en los capítulos 2 y 3 del libro del Génesis. Todos sabemos que en esos
capítulos “se nos cuenta” la situación privilegiada, paradisíaca, que Dios
creador concedió a los primeros padres y el pecado de desobediencia que los
progenitores de la humanidad cometieron contra Dios, con las terribles
consecuencias que acarrearon para ellos y para toda la especie humana: la
pérdida del don sobrenatural de la gracia original y de los dones
preternaturales en que Dios había creado
a Adán y a Eva, y la caída en la situación actual de seres humanos sometidos a
una realidad de vida dolorosa (trabajo sudoroso, parto angustioso…),
supeditados a la ignorancia, a la concupiscencia y finalmente a la muerte
destructora.
A nuestros años, es muy probable que bastantes de las
creencias indicadas en el párrafo anterior, particularmente las anteriores a la
caída en el pecado, hayan sido borradas
de nuestras mentes lógicas y realistas. No estoy tan seguro de que haya
sucedido lo mismo en nuestro subconsciente. De todas formas, lo que sí tenemos
como cierto es que el paraíso terrenal es el gran símbolo del plan diseñado y
querido por el Creador para la historia futura de la humanidad: una humanidad en armonía con
Dios, con la naturaleza y en especial con los seres humanos entre sí.

De este modo los descendientes
de Abrahán comenzaron a ver la
intervención de Yahvé en los sucesos históricos, inaugurando con ello una nueva
manera de relacionarse con Dios: en y por medio de los hechos históricos, pero
una historia entendida como un proceso progresivo y global.
Debido a las infidelidades del pueblo, no eran muchas las intervenciones
históricas de Yahvé a favor de Israel. En los credos israelitas destaca, sobre las pocas epifanías históricas de Yahvé,
la del éxodo de Egipto (cf. Dt 26,4-10;
6,20-24; Jos 24,2s; Is 51,9-11; Sal 105…).
A partir del rey David,
en cuyo reinado Israel alcanzó la máxima
expansión y gozó del mayor período de paz, empezó a hablarse del envío
del Mesías como de un personaje histórico que habría de liberar a los
israelitas de la dominación de los pueblos poderosos de alrededor y que Yahvé,
por medio de su Enviado, alzaría al
pequeño pueblo elegido por encima de las naciones del mundo.
En los siglos
posteriores al siglo X a.C. del reinado de David, el pueblo de la alianza de
Yahvé entró en una situación dramática hasta el siglo II a.C. Dos hechos históricos ahondaron profundamente
la crisis de la concepción mesiánica tradicional: la caída del reino del norte,
Israel, a manos de los asirios y el exilio de su población en el año 721 a.C. ,
y el derrumbamiento del reino del sur, Judá, y la deportación de la nobleza
judía a Babilonia en el año 587 a.C. Entre los años 721 y 587 se sitúa y
agiganta el papel desempeñado por los profetas escritores: Amós, Oseas, Isaías,
Jeremías, Ezequiel… Estos y otros profetas explican el sometimiento de los
judíos a las naciones dominadoras por las infidelidades del pueblo elegido y de
sus reyes a la alianza de Yahvé.
En todos estos siglos
las promesas del mesianismo davídico son entendidas por los mismos profetas con
un contenido siempre terrenal. La vida eterna no entra en sus cálculos. El destino del hombre tras
la muerte es el sheol, lugar subterráneo en donde conviven indistintamente justos
e injustos en un tipo de vida muy
inferior a la vida de los seres humanos vivos. Los muertos del sheol no son hombres,
sino sombras de hombres: “¿Haces acaso maravillas por los muertos, o se alzan
las sombras para darte gracias?” (Sal 88,11).

La pregunta al Dios
justo se planteaba esta vez desde un nuevo punto de vista: desde el trágico
final de los mártires de Yahvé. Para el caso del mártir yahvista no valían las
respuestas tópicas del pasado: que si la muerte violenta era un castigo a la
vida de pecado del exterminado, que si se trataba de una dura prueba pero
pasajera a la que Yahvé sometía al hombre justo (como a Job)… Fue de la sangre
de los mártires de donde nació en el judaísmo la fe en la intervención
propiamente escatológica de Yahvé. Como esta solución, que reflejaba la infalible y generosa
justicia retributiva de Yahvé, agradaba a todos los judíos justos, se fue
extendiendo a todos cuantos eran tenidos por fieles a las exigencias de la Torá
(=Ley del Pentateuco).
Tal como se lee en el
libro de Daniel, que relata los
hechos históricos del tiempo de Antíoco Epifanes, el reino mesiánico entregado
por Yahvé al pueblo de los justos será, a diferencia de los sucesivos imperios
terrenales representados en los sueños
por materiales diferentes de una estatua (cf Dan 2) y por otras tantas
bestias (cf Dan 7), un imperio eterno, indestructible.
De los moradores del
reino imperecedero de Yahvé, tanto de los que tengan la suerte de vivir por
primera vez en el reino definitivo de Yahvé como de aquellos mártires y justos
que serán resucitados de la muerte para incorporarse al reino nuevo de Yahvé,
se dice únicamente que vivirán felices durante muchísimos años, al final de los
cuales dejarán de existir serenamente.
Después de esta reseña
del contenido terrenal de la promesa mesiánica del Dios de la alianza y de la
tardía aparición de la fe judaica en la resurrección temporal de los muertos
santos o justos, vamos a retomar, como hicimos en el artículo anterior, la fe
de los cristianos en la resurrección definitiva de los muertos fieles a imagen
y semejanza de la resurrección ya realizada en el judío Jesús de Nazaret.
Antes de contrastar el
modelo cristiano y el modelo judío, recordamos que los cristianos estamos
unánimemente de acuerdo en los siguientes hechos de la resurrección de Jesús de
entre los muertos, no en los cómos relacionados con dicha resurrección (cómo
fue resucitado Jesús; cómo es un hombre resucitado; cómo se apareció el
Resucitado a sus testigos…): 1. El acontecimiento de la resurrección de Jesús
tiene que ver ante todo con Dios Padre y Dios Espíritu Santo y el Hijo humanado
muerto; 2. Jesús de Nazaret es el
primero y hasta ahora el único en ser resucitado de la muerte por Dios Padre; 3.
Jesús ha sido resucitado antes de que su cuerpo muerto conociera la corrupción
de la carne; y 4. Jesús resucitado vive y vive glorificado en cuerpo y alma.
Jesús resucitado y el modelo judío de destino
último o escatológico:
1 Según nuestra fe cristiana, Dios ha resucitado ya a Jesús de
Nazaret, al paso que los judíos creyentes sólo hablan de meras expectativas
futuras de resurrección. Entre el hecho de un hombre muerto que ha sido
resucitado ya y el dicho de una esperanza indeterminada de resurrección media
una diferencia casi infinita.
2 Los primeros cristianos fueron sorprendidos al comprobar que el primero
y único Resucitado no era precisamente alguien fiel a la Torá, sino el que
había sido condenado a muerte por las
autoridades religiosas como un hereje.
3 Los testimonios cristianos aseguran que Jesús de Nazaret se ha
convertido, por la acción resucitadora de Dios, en el Hombre nuevo,
imperecedero, el primero de una nueva estirpe de seres humanos, superiores a
los hijos del primer Adán en cuanto a la forma de ser hombres. Los justos que
serán resucitados de los que habla, por ejemplo, Daniel 12,2, son seres humanos
que no trascienden nuestra actual condición humana, simplemente la mejoran.
4 El NT presenta la resurrección de Jesús no sólo como la primera
resurrección en términos cronológicos, lo hace además en términos
cualitativamente excepcionales: sólo él puede resucitar, como así ha sucedido,
sin conocer la corrupción de la carne, porque sólo él es la Vida… El modelo
judío nada sabe de ningún resucitado especial, ni en el pasado ni en el futuro…
EDUARDO MALVIDO
Maestro, catequista y teólogo
Reflexión
PARÁBOLA DEL PEREGRINO QUE SE BUSCA

Iba en su busca.
Me eché al camino, al
campo, al monte, al mundo.
Me asomé al mar en Cádiz, también a las playas del Mediterráneo
almeriense por si venía por el mismo camino del mar que los lejanos fenicios,
que el San Pablo de Tarso o que el Hijo de Trueno que visitó la Virgen aún
mortal en su Pilar en Zaragoza.
Fui a Roma a buscarle entre romanos y renacentistas de ayer y del
momento.
Como Diógenes me hice con
una linterna. Fue así como me lo encontré un buen día, por sorpresa.
Era alto como yo, vestía
como yo, el rostro como el mío, el pelo también blanco, los ojos de un verde
infantil…
Encorvado, llevaba un buen fardel de recuerdos a la espalda.
Le miré a los ojos. Él era yo. Igual de pobre, de apasionado y de melancólico.
Encorvado, llevaba un buen fardel de recuerdos a la espalda.
Le miré a los ojos. Él era yo. Igual de pobre, de apasionado y de melancólico.
CUR
DOS PIANISTAS EXCEPCIONALES
Los
sevillanos hemos gozado de dos eventos musicales de primer orden, la exquisitez
hecha música de la pianista Judit
Jáuregui y la frescura y el talento impresionantes de una niña de sólo 13
años, Carmen Pérez Salmoral,
considerada niña prodigio. La amistad que a ellas me une para nada ciega mi
percepción de sus cualidades excepcionales,
que el lector podrá apreciar visitando las muestras que se encuentran en youtube.
JUDITH JÁUREGI
(San Sebastián, 1985)
Concierto
celebrado el día 19 de febrero de 2016
en
el Teatro de la Maestranza
de Sevilla.
Judith se nos ha presentado en Sevilla con un
recital trenzado de perlas y piezas breves, pero fulgurantes, invitándonos a un
viaje, concienzudamente planeado, por el romanticismo y postromanticismo
pianístico: Chopin, Liszt, Debussy, Scriabin y su admirado F. Mompou, que con
sus “scènes d´enfants” glosa la algarabía de los juegos de un grupo de niños en
la calle.
Su trayectoria es imparable desde que
dio su primer recital a los once años de edad. La crítica ha destacado su “madurez, frescura y toque excepcional” así
como su búsqueda “del color y la sonoridad más apropiados” a cada compositor.
Todo ello ha hecho que la revista Melómano la haya convertido en “ la gran dama
del piano español” del momento. De su
impresionante curriculum sólo destaco la reciente gira en China dando
conciertos en el National Center the Pehouserfornimg Arts de Beijimg, en
Guangzhouse y en Shanghai City Theater.
Evito extenderme y por ello les
invito a visitar su web: www.judithjauregui.com
donde encontrarán cumplida información.
CARMEN PÉREZ SALMORAL (Valencina, Sevilla, 2002)
Concierto
celebrado el día 25 de febrero de 2016
en la Sede de Juventudes Musicales de Sevilla
Las obras tocadas por Carmen entusiasmaron al
público por su brillante interpretación,
a pesar de la complejidad técnica que exigía el programa presentado. Mozart, Chopin y Albéniz, con su toque ya maestro, calaron en nosotros dejándonos un adelanto de
primavera.
Artista sorprendente que une a la
fragilidad aparente de sus manos la fuerza, la musicalidad y la pureza sonora
de los grandes pianistas.
Carmen mostró su interés por la música desde
los tres años y a los seis comenzaron sus estudios formales de piano, siendo llevada de la mano por el maestro Tommaso Cogato desde hace ocho años.
Son ya innumerables los premios y
galardones obtenidos, incluyendo en su palmarés varios primeros premios en
concursos internacionales de niños y jóvenes valores. Últimamente ha sido seleccionada en el
“Programa Formativo para Jóvenes Pianistas con Altas Capacidades” de la Asociación Davidsbuendler que lleva la Cátedra de piano de la
Universität Mozarteum de Salzburgo.
Me place compartir con ustedes estos
momentos tan selectos y diferentes, que nos
hacen mirar al cielo con la gratitud a
artistas como Judith y Carmen.
DIEGO COCA
Maestro. Pintor. Bellas Artes.
Catedrático de dibujo
Sevilla, 27 de
febrero de 2016
Astronomía de lo sagrado
6.
El Firmamento, templo sagrado
·
En la oda de Fray Luis de León, para la que
Gerardo Diego pedía un puesto de honor –De
la vida del Cielo-, llama el poeta de la luz al Firmamento región nutricia, vivificante: “Alma región luciente…”. (Alma=nutricia).
![]() |
Mircea Eliade |
·
De siempre el Firmamento ha deslumbrado a sabios y
a necios, a pensadores y a analfabetos, desde los hombres de las cavernas a
nuestros contemporáneos de los rascacielos, a toda cultura a poco que lo fuera.
·
Mircea
Eliade, profesor e historiador de las religiones, empieza su Tratado de historia de las religiones con
el estudio de la bóveda celeste. Para el filósofo rumano la simple
contemplación de la bóveda celeste provocó en la conciencia del hombre
primitivo – homo symbolicus- la experiencia de lo sagrado. Le
sobrecogía su enorme altura, que le
resultaba inaccesible, y los espacios siderales le suscitaban la idea de
la inmutabilidad, de lo perenne y de lo
transcendente. La bóveda celeste hablaba al hombre en un lenguaje simbólico,
era para él una auténtica revelación.
·
“Según Mircea Eliade, hay que interrogar la
conciencia del homo religiosus que
descubre una hierofanía uránica y deviene así beneficiario de la revelación de una transcendencia. De
esta revelación se deriva la creencia en
el Ser Supremo” (El símbolo sagrado,
Julien Ries, Ed, Kairós, 2013, Barcelona, Los
cultos celestes, p 171).
·
Nos vamos fuera de poblado. Es de noche. Paramos
el coche. El campo duerme. Silencio. Levantamos la vista al cielo estrellado. El silencio de sus espacios detiene nuestro
discurso. Millones de estrellas, espacios infinitos que no acaban y sólo
dejan de ser espacio porque no hay en ellos objetos (Balmes)… petrifican las
aguas de nuestro pensamiento. Se nos frena existencialmente. El arca de lo
sagrado ha puesto el pie en las aguas de nuestro Jordán, de pronto, detenidas.
·
Recordamos que el poeta Orizana nos hablaba en clase a propósito de las estrellas
de quietud mística: ¡Qué silencio
sabroso! / ¡Qué mística quietud! ¡Qué honda armonía! Y que calificaba de sagrado precisamente
ese silencio: El silencio es sagrado /
donde duermen las cosas.
·
Millones de estrellas, en cascada, es lo que ven
nuestros ojos, precipitados saltos de aguas de luz y ni el mínimo ruido de un
necesario estruendo. Es que no chocan. La armonía es astral. Llevaban razón los
pitagóricos que hablaron del “coro de números grandioso” y de ”la armonía de las esferas” Otra vez el
poeta: ¡Oh ruido luminoso / de infinitas
cascadas espumosas!
·
¡El
impresionante templo de la Creación!
Y Dios, de fondo.
CARLOS URDIALES RECIO
Maestro.
Ciencias religiosas. Univ. Lateranensis
La hora de
pasar revista
- Pregón: “Será pregonero quien tenga mejor voz”. Eso querían los RR. CC. y nos recordaba por carta el 26 de marzo de 1962 nuestro primer lector ilustre, H. Andrés Hibernón
- Soneto del sentimiento, soneto del pensamiento.
·
Soneto
enmarcado, doblemente logrado.
o “Cantan. Cantan. ¿Dónde cantan los pájaros que cantan?”, pregunta JRJ. En el rincón de Apuleyo, contesta el blog AFDA.
o
Rincón
de Apuleyo. Siempre hay en las ramas de este rincón pájaros
que cantan sin cesar en todo atardecer. Y los apuléyicos que no están cantando
en este rincón, es porque atruenan en mil bosques.
o
Es más fácil estar de acuerdo con la alta política que con la bajita, por más
que por alta tenga mediterránea, tela marinera.
·
Aprende
a redactar, sistema Redacta: sistema virgen para muchos. Para los
elegidos, carné de estilo. Muestras, en el blog, de alumnos que pasaron por
Redacta.
·
¿Apellidos del blog AFDA? Castillo e Interior. Por donde mires el blog,
almenado de castillos, como Castilla, solo que interiores: Nuestro castillo interior.
o
Nuestra
escuela de vanguardia, siempre en guerra y en la trinchera más
adelantada. Su talante belicoso se justifica y parapeta tras el pasaje de
acero del Evangelio: “No he venido a traer la paz sino la guerra…”
(Mt 10,34)
o
Buzón
teológico. Hermosos sobre los montes los pies que traen las
mejores buenas noticias de lejanas y ricas tierras. Y promesas de cielo.
o
A Delibes
se le regateó el premio Nobel. La alfombra roja que se le negó en Estocolmo la
tiene desenrolladaaaaa… aquí a sus pies. Luce.
- · Con El paso de los días, Teódulo, delantero centro del blog. Mínimo, gol por partido. Pichichi.
- Las Aguas encendidas de Orizana, nuestro magistral listón de estilo.
·
El Papa no lee la página que pone clarito Al papa Francisco. De llegarle, ya
hubieran mejorado muchas cosas que siguen igual en la Santa Madre Iglesia de
Dios. Alguien sugirió a AFDA que hay misas a las que les falta el papel
timbrado y el sellar a la entrada.
o
Traigamos
a los clásicos… y, la verdad, nunca se nos fueron.
o
Parábolas
del peregrino: rayos equis de CUR y de Ramiro.
o
Afderías,
el
molinillo de café que tritura los dislates y las greguerías ramonianas que se les disparan a elementos de la
Borrasca.
·
En el memento de difuntos, que no os falte
mencionar al patrono de la primera imprenta de Afda, junto a la miel de las colmenas
de Casiano: físico H. Julio Peralta. La Inquisición, en el piso de arriba.
Refunfuñaba y tomaba notas, pero nos toleró.
- Cronología de Santa Teresa. Desfile año a año, a paso bien marcado, de 1515 a 1582. Orquesta y acompañamiento de triunfadores de nuestro primer Siglo de Oro.
- Reflexión de la mañana. Acordémonos de que estamos en la santa presencia de Dios y de que somos lasallanos con elle.
o
Filosofía
de lo sagrado “porque el hombre nace filósofo”, como se
nos dijo y repitió dos años seguidos, cursos 1961-1963. Y se nos recuerda en
los EP anuales.
o
Colaboraciones.
Sección
para ingenieros almerienses.
o
El francés Évode Beaucamp y el italiano
Francesco Spadafora se alternan en La
frase bíblica del mes.
·
¿Recordáis las leyendas? Pan y agua, sopas. Fray Modesto nunca llegó a prior. Créeme que
debemos de haber hecho gran camino. Telémaco, qué palabras se te escaparon del
cerco de los dientes. Sudando néctar, lambicando olores. Y cétera.
CUR
El bien es común por
ser bien. El bien
común de los españoles ha de ser, antes que nada, un bien de los españoles para
los españoles.
Naturalmente no ha de perder su prerrogativa de bien por atender a la igualdad y cargar el acento en que sea común. Entiéndase que un bien es común por ser bien y un bien que de alguna manera no sea común ni siquiera es un bien. La explicación es fácil: el bien del hombre es de suyo bien social, precisamente por ser bien del hombre.
La no jubilación del
servicio al bien común. El agricultor que se queda en casa y no siembra remolachas ni recoge los
frutos de su huerta no es menos culpable ante la sociedad, ante la Historia y
ante Dios que el científico que no crea, el poeta que no afina las palabras de
sus versos, el sacerdote que no prepara con mimo bíblico su sermón… Por esta
misma razón, si las leyes le jubilan, el hombre no se jubila nunca de su
servicio a la sociedad a la que, aun en el estado de una inevitable merma de
facultades, por la vejez y los muchos años, ha de rendir el débito de su honradez,
de su dignidad de persona y de su hombría de bien.
EL DESARROLLO DE LA GIMNASIA
ARTÍSTICA
La gimnasia masculina
EL BIEN COMÚN
Si en España hablamos del bien común, hablamos del bien común
de los españoles. En Francia hablaríamos del bien común de los franceses. En
cada nación o lugar del bien común de sus nacionales o lugareños.

Naturalmente no ha de perder su prerrogativa de bien por atender a la igualdad y cargar el acento en que sea común. Entiéndase que un bien es común por ser bien y un bien que de alguna manera no sea común ni siquiera es un bien. La explicación es fácil: el bien del hombre es de suyo bien social, precisamente por ser bien del hombre.
Dimensión propia de la
esencia del hombre. No
se olvide que el hombre es un animal social, el zoon politicon de Aristóteles. Esto, por naturaleza. Es decir, que
el bien en cuanto tal es una dimensión propia de la esencia del hombre. La más
excelsa. La aspiración suprema del hombre. El hombre que se porta como tal,
humanamente, aspira a llenar su vida de bien. Por el contrario, cuando el
hombre no aspira al bien, su aspiración no es humana en cuanto hombre.
Sólo cuando queremos el
bien, queremos verdaderamente. El bien común no puede ser, no es de hecho, la resultante
que sume el sobrante de los bienes personales. El bien es centro en este
terreno. En efecto, cuando no es el bien el que orienta al hombre e imanta su
actividad volitiva, el hombre no se mueve sino por instintos, rencores, vanidad
o degeneración. Y sólo cuando queremos el bien, queremos verdaderamente. Sólo
cuando es el bien el que nos mueve, es la voluntad del hombre la que actúa.
Quizá por eso el hombre pretende ir siempre más allá de lo que alcanza.
Gravitación al bien sin
recortes. El bien
tiene algo de arcano, de rico y de
altura por lo que el hombre no logrará nunca hacerlo del todo suyo. El hombre
se determina por su libre albedrío a querer un bien determinado, pero desde su
entraña está gravitado a querer el bien sin recortes.
El bien común, anterior
a toda ley. ¿Y el
bien común? Si nos reducimos a nosotros mismos, cada uno a sí mismo, no sólo no
aparece el bien común, que perfeccionará a las personas y a la sociedad, sino
que desaparece el hombre como persona. El bien común no es el bien que conviene
a la sociedad de personas, singulares ovejas de un rebaño masa, entre personas,
sino el bien que conviene a las personas en sociedad. El bien común no lo crea
como exigencia la sociedad. Es anterior a toda ley y a toda exigencia
formulable. Es el bien exigido a las personas en virtud de su condición de
personas. Entiéndase que el hombre que no respeta y realiza el bien común, no
sólo ofende a la sociedad en la que vive, sino que se sitúa fuera de ella,
aunque esté incrustado en ella, que lo estará pero como un agente extraño, cuando
menos parásito, si no resulta un agente nocivo.
Bien: escala entera de
los valores. El bien
común de los españoles no se agota en el equilibrio de oportunidades ante los
bienes materiales de su geografía y de su historia, de su suelo y de su cielo,
de sus mares y sus tierras. De estos bienes somos administradores, codueños. La
propiedad no es un delito, pero tampoco es exclusivamente privatizable. Este es
otro tema que tratar. Lo que urge decir aquí, por no salirnos del tema general
del bien común, es que los bienes de la sociedad y de las personas que viven en
ella abrazan la escala entera de los valores: los valores materiales, vitales,
intelectuales, estéticos, jurídicos, morales, religiosos… (Recuérdese la escala
axiológica de Max Scheler).

RAMIRO DUQUE DE AZA
Maestro. Profesor de Teoría del conocimiento
Bachillerato Internacional
Empieza
a saber a qué sabe el azul del mar
que sube hasta Sevilla.
JAZMINES
Jazmines, niño, jazmines
bajo la lluvia tan fina…
¡Ay, Sevilla!
¡Ay, amor!
¡Ay, jazmines de fresco blancor!
Caprichos tiene la lluvia,
Caprichos, niño, de plata y de
espuma.
¡Ay, cristal!
¡Ay, amor!
¡Ay, jazmines de fresco blancor!
Dicen las nubes que el viento
quiere extasiarse en Sevilla.
Requiebrará a los jazmines
esta noche el agua fina.
¡Ay, cristal!
¡Ay, amor!
¡Ay, jazmines suaves
de
nevado olor!
NARANJOS
Naranjos en Sevilla.
Naranjos, madre.
Le han prendido a mi alma
los azahares.
Le han prendido en la vega
dorada por la tarde.
Ay, no quieren soltarla,
no quieren, madre.
SEVILLA
Sevilla se monta en Triana,
rumbo verde de la mar;
lleva aroma de claveles,
de rosas y de azahar.
“Torerita, tibia, dulce,
aguja de marear,
¿qué estrella quieres prenderte
del collar?”
Sevilla se monta en Triana,
rumbo verde de la mar;
Mil peces de aleta niña
custodiándomela van,
ángeles que desconocen
el sabor azul del mar.
¿Adónde, marinerita,
los sueños te llevarán?
Un limonero en la proa,
en la popa un naranjal…,
marinerita, yo tengo
la vela que sabe el mar,
remo más remo,
columpiando el azahar.
AFDA. Año 2, nº 4. Enero de 1963.
DESDE EL SIGLO XIX
Como ya hemos expuesto, la gimnasia
artística está integrada por dos modalidades: la masculina y la femenina; cada
una de ellas con sus normas independientes, aunque con muchos factores comunes.
A continuación nos acercaremos a cada una de estas modalidades para describir
su evolución y desarrollo como modalidades deportivas.
La gimnasia masculina
La Gimnasia Internacional
tiene presencia ya en los primeros JJ. Olímpicos de la era moderna, en Atenas-1896,
aunque con unas reglas y organización diferente a la actual.
Desde Atenas ya se competía en los actuales
aparatos gimnásticos, excepto en suelo.
No obstante, en los JJ.OO. de París-1900
no se compitió en anillas, salto de caballo ni barras paralelas, pero se
incluyeron otras pruebas en la competición olímpica, tales como salto de altura,
salto de pértiga, los 100 metros –pruebas más propias del atletismo–, salto de
potro con trampolín elástico, trepa de cuerda y ejercicios de equilibrio. En los JJ.OO. de San Luis (1904), se incluyó la
prueba de anillas al vuelo. El conjunto de
pruebas gimnásticas presentadas en competición fue denominado politlón.
En los JJ.OO. de Londres-1908
y de Estocolmo-1912 se compitió en una única prueba, denominada sextatlón. Y en estos JJ.OO., así como
en los de Amberes-1920, no se compitió en ninguno de los actuales seis
aparatos.
Fue en los JJ. OO. de Los Ángeles-1932,
donde se incorpora la prueba de suelo; y en los JJ.OO. de Berlín-1936 ya se
presentó el programa actual de pruebas masculino, perfilándose la competición con los seis
aparatos que se mantienen en la actualidad. Además de los JJ.OO., la gimnasia
de competición tuvo su primer Campeonato del Mundo en 1903, en Amberes; y el
primer Campeonato de Europa se celebró en 1955, en Francfort. El segundo
campeonato de Europa, París-1957, lo ganaría nuestro malogrado Joaquín Blume.
La gimnasia femenina


Francisco Sáez Pastor
Universidad
de Vigo