81 Las aves en Delibes

                             
EL PICARRELINCHO

P.P.- A ver, el picorrelincho, el pájaro ese que horada los árboles. ¿Es que no le ha visto usted nunca?

Dr.- ¿El pico-carpintero?

P.P.- Ése, vamos, digo yo que será el mismo.

(Las guerras de nuestros antepasados)



Cosas que le contaban a Miguel Delibes y que luego el escritor anotó para publicar su libro Castilla habla. Llaman picarrelincho al pito real o, dicho más científicamente, el picus viridis. Picarrelincho porque tiene un relincho inconfundible: i-i-i-i-i-iiiii, i-i-i-i-i-i-i-iiiiiiiii.


El pito real tiene una afición desmedida por las abejas. Las busca y se las come, pero es selectivo: solo se come la cabeza. Las abejas son uno de esos animales que cobra especial importancia en la obra de Delibes. Así, el mundo apicultor se muestra en varios momentos de la obra delibiana. En su narrativa aparecen los términos que nombran el modo de vivir de las abejas, los lugares en donde habitan: hornillera, hornillo o dujo, aviadero… Cuenta Delibes que lo que hacen las abejas es enjambrar, y que los colmeneros emplearán el humeón para ahuyentarlas y hacerse con la miel. Quizá se recuerde el famoso diálogo entre Rafa y el señor Cayo en El disputado voto del señor Cayo:

-¿Me alcanza el humeón?
-¿El fuelle ese?
-El fuelle, sí señor.

Además de la rata de agua (y excluyendo los animales que se cazan) y de algunos pájaros, la abeja es uno de los animales más nombrados por Delibes en su narrativa.

Volviendo sobre nuestro pito real, que quede claro que es un tipo de pájaro carpintero. Uno de tantos, pero uno de los más grandes. De tono verdoso, tiene en la cabeza una mancha roja. Es ave sedentaria. Busca casa, la compra y se tira años en el mismo lugar pagando su hipoteca. Solo los jóvenes buscan nuevos territorios.
Para comer, el pito real maneja perfectamente su lengua y su pico. Aunque el agujero del tronco del árbol sea pequeño, suele apañarse para capturar los insectos que se encuentran dentro de él. Emplea siempre la misma técnica: picar sobre los troncos de los árboles buscando que suene a hueco. Entonces, el pito real inspeccionará la zona por si ve algún agujerito y… quizá dentro haya insectos o algo que comer. Muchas veces se encontrará con insectos comedores de madera y sus larvas. Y claro, con esa lengua que mide 8 centímetros, llega a cualquier sitio. Y por si eso no bastase, resulta que su lengua segrega una saliva pegajosa que le facilita la “captación” de insectos.

La dieta del pito real no se nos hace agradable a nosotros: mariposas, abejas, avispas, moscas, escarabajos… La que añade en invierno ya es otra cosa: piñones, saúcos, manzanas, cerezas, higos…

Igual que el perro levanta la pata y mea para marcar su territorio, así el pito real o picarrelincho martillea los árboles para marcar el suyo.

En la época de celo, en mayo, el macho y la hembra, los dos, perforan el nido en un tronco de árbol. Dentro no añadirán nada, salvo las virutas que hayan caído en la construcción. Allí es donde la hembra pondrá media docena de huevos para después alternase con el macho en la incubación.
Pájaro con una población consolidada en España, se le podrá ver, evidentemente, allá donde haya árboles. Y si no los llegamos a ver en el campo, siempre podemos recurrir a la serie de dibujos animados de El pájaro loco.
JORGE URDIALES YUSTE
Doctor en periodismo. Profesor
Especialista en Miguel Delibes






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