76 Cómo leer un cuadro


                     
CÓMO LEER UN CUADRO

FICHAS TÉCNICAS
PARA EL ESTUDIO DE LA BELLEZA Y DE LA CRÍTICA ESTILÍSTICA
DE UNA OBRA PICTÓRICA
"El Arte es lo contrario del caos". (Stravinsky)

3 "LA COMPOSICIÓN" EN UNA OBRA ARTÍSTICA
(Segunda parte)


La mejor forma de estudiar la “composición” de una obra

 artística es analizar su presentación.

Esta presentación puede ser:

geométrica, abierta o cerrada.

A continuación analizaremos los “ejes” 

de la “composición”: verticales, horizontales, o bien, oblicuos.

Por último sus principales “centros de interés”.



3.1 “COMPOSICIÓN GEOMÉTRICA” MUY UTILIZADA EN LA COMPOSICIÓN DE UN CUADRO


Podemos observar que son muchos los artistas que a la hora de  concretar sus trabajos y construir la composición” de su obra, acuden frecuentemente a las formas o figuras geométricas, regulares o irregulares, consciente o inconscientemente.

La mayoría de las veces, sencillamente, porque cuando se parte de cero, las figuras geométricas resuelven mejor los problemas de distribución de la superficie del cuadro en su etapa de composición. O, dicho de otro modo, porque les es más fácil conseguir, mediante las figuras geometría, el equilibrio y la armonía en la presentación que buscan para su obra.

No hace falta que estas formas así importadas se correspondan exactamente con las figuras geométricas clásicas, triángulo, cuadrado, pentágono, hexágono, etc. No se trata de reproducirlas con exactitud, basta con que las distintas formas utilizadas nos recuerden, grosso modo, su origen geométrico.

Tampoco se trata de reproducir las figuras geométricas con líneas o gráficamente, sino con masas de color, con objetos, con sombras u otros elementos e, incluso, con espacios vacíos que formarán parte importante del cuadro y mensaje, todavía en proyecto.

Para su mejor comprensión veamos algunos ejemplos de composición geométrica:

Triángulo isósceles inscrito en un rectángulo:

Rafael Sanzio (1483-1520). "Madonna dei Prato"

En este caso, el insigne pintor Rafael 

nos ofrece una composición 

 sencilla, muy estable 

y sólida al apoyarse en un 

triángulo isósceles inscrito en un rectángulo.


    La composición, en este caso, se construye  sobre un triángulo isósceles inscrito en un cuadrado.Las figuras  de la Virgen, su Hijo Jesús y San Juan Bautista, constituyen un triángulo isósceles que se alza piramidalmente en una llanura  que, a su vez, presenta un paisaje clásico hasta la altura de los dos tercios del cuadro. Sobre esta misma altura destaca el busto de la Virgen que adquiere con ello mayor prestancia y realce.En la lejanía horizontal cierran el horizonte un lago cristalino, unas montañas borrosas por la distancia y un cielo azul que permite dar mayor claridad y belleza al rostro de la Virgen.Cierra todo el espacio un cuadrado que multiplica y afianza la estabilidad del triángulo equilátero inscrito en él.En conjunto, esta “composición”, reafirma la serenidad de la escena representada y recrea para nosotros un ambiente familiar, apacible y estable.

Veamos otro ejemplo en el que la composición geométrica se aplica sobre dos triángulos formados con la diagonal de un rectángulo, consiguiendo así una sensación notable de vida y movimiento.
En esta composición predominan con los triángulos inscritos, los ejes ligeramente oblicuos de los que más adelante hablaremos.
En este caso el diámetro del cuadrado está formado por las cabezas de San José, La Virgen, el Niño y el Cordero, símbolo del Señor.



Rafael Sanzio. La Sagrada Familia.
     
     En este caso la composición se ve también serena y con cierto y gracioso movimiento entre los personajes representados. Los ejes oblicuos, más inestables, dan vida y movimiento a la imagen. El mismo artista, Rafael Sanzio, nos representa a la Sagrada Familia de forma que la línea de las cabezas del Cordero, el Niño, la Virgen y San José  dividan el espacio cuadrangular en dos triángulos al cruzar el cuadrado por su diagonal. El espacio vacío superior lo ocupa con un paisaje imaginativo que da al cuadro mayor profundidad y contrasta con las figuras del primer plano, llenas de manchas de color.

 
En otro ejemplo el mismo artista aprovecha el círculo  para cerrar su composición geométrica:   



      Rafael Sanzio, acude en este otro ejemplo al círculo. No solamente  las figuras se inscriben dentro de una circunferencia, sino que los mismos personajes, es decir, los cuerpos del Hijo y de la Madre, en este caso, se curvan y se adaptan también al espacio geométrico curvo. Esta adaptación de la composición a la superficie o espacio disponible, tiene en el arte universal antiquísimos antecedentes, desde la cueva de Altamira a las primeras herramientas decoradas por los más primitivos artistas, pasando por los magníficos escultores de los capiteles románicos, tallados en los más variados y difíciles volúmenes poliédricos.

Nuevo ejemplo de composición geométrica basada, esta vez, en el rectángulo coronado por un semicírculo:

El Greco. “El entierro del Conde de Orgaz”. 1587


      En este cuadro del “Entierro del Conde de Orgaz”, “El Greco” utiliza la composición del cuadrado coronado por un semicírculo. Y dentro del semicírculo inscribe claramente un triángulo en colores vaporosos blancos. 

   Este concierto geométrico de las tres figuras más utilizadas por la naturaleza, el cuadrado, el triángulo y el círculo, convierten este cuadro en una de las mejores composiciones  en la Historia de la Pintura. En esta composición del cuadrado coronado por el semicírculo y en el triángulo inscrito en este último, se desarrollan tres escenas diferentes y simultáneas,  que ocurren respectivamente en la tierra, en el cielo y ante el Trono del Altísimo. 

    Esta composición, con las tres figuras geométricas como base, debe considerarse perfecta  y genial para la finalidad que perseguía el artista.  En el cuadrado de base como punto de partida nos describe con intenso realismo el entierro del Conde de Orgaz, escena que se desarrolla en la tierra y a la que asisten sus convecinos y amigos con evidentes signos de dolor y pesar en sus rostros compungidos. 

   En el semicírculo superior, nos describe otra escena paralela y simultánea a la primera, que se desarrolla en el cielo, donde el alma del difunto es recibida en la Corte Celestial con particular gozo y alegría por ángeles y santos, que celebran así jubilosamente su salvación. A su vez, dentro del cielo y entre encajes y nubes vaporosas de color blanco en forma de triángulo, ocurre la apoteosis final de la tercera escena y del cuadro: el alma del difunto, presentada por la Virgen y sus patronos, es acogida por el Señor en la gloria del Padre. Composición perfecta en todos sus detalles: el cuadrado para la escena terrestre, el semicírculo para la del cielo y el  triángulo para Dios. Subrayo que las figuras geométricas de que hablamos, se aplican a las pinturas mismas, sin que coincidan con ellas exactamente .



Finalmente analicemos un último ejemplo de composición geométrica:

Miguel Ángel (1475-1564)
"La Creación de Adán". Capilla Sixtina (1508-1512).




      En esta pintura de la Capilla Sixtina, la imagen de Dios aparece dentro de un óvalo formado por un manto flotante. El óvalo, simbólicamente, representa el yo, en este caso el yo divino contenido en él, acentuado conscientemente de esta forma por el artista. Dios se definió a sí mismo en el Antiguo Testamento: "Soy el que soy". 
       El triángulo del ángulo bajo izquierdo del rectángulo divide lo divino y lo humano, el cielo y la tierra. Dios crea al hombre, le da vida y le llama a ser su colaborador en el trabajo de la creación.




3.2 LA “COMPOSICIÓN” PUEDE SER TAMBIÉN ABIERTA O CERRADA



Se considera composición abierta, aquella en que la escena representada invita al espectador a participar en ella e incluso a completarla en su imaginación, añadiendo a los datos visualizados por el artista, otros muchos que le sugiere la contemplación de la obra artística.

Generalmente estas composiciones abiertas parten de una escena o eje central que se va desarrollando simétricamente en una y otra dirección. Este tipo de composición es más bien propia de la pintura moderna y contemporánea.

Ejemplo de composición abierta :

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. (1599-1660)
La Rendición de Breda” (1635).

      Partiendo de un eje central en el que se representa y expresa lo más importante del mensaje, se van añadiendo y compensando a uno y otro lado las figuras o elementos añadidos del cuadro. 
       Esta clase de composición abierta nos admite como testigos de la escena que nos presenta y suele sujetar la atención del espectador en dicha escena central que el artista nos pone de relieve. 
        Veremos luego que este tipo de composición suele tener un solo centro de interés.


La composición cerrada, en cambio, es aquella que está tan estructurada y acabada en sí misma, que, al verla, no nos sugiere nada personal ni nos da opción alguna imaginativa para añadir por nuestra parte. En ella el conjunto de los elementos que la componen están ya perfectamente definidos y por así decirlo, acabados y cerrados.
Leonardo de Vinci. (1452- 1519). 
“La Virgen del Clavel”. (H. 1470)

     Este tipo de composición cerrada, es más propia del mundo medieval y renacentista.



                        Ejemplo de composición cerrada:



       Ante esta imagen de Leonardo de Vinci, no nos sentimos invitados ni a formar parte de ella ni a añadir nada a derecha, izquierda, arriba o abajo. El artista ha cerrado, por así decirlo, todas las posibilidades creativas al espectador, que simplemente se ve obligado a la simple contemplación de la obra expresada por el artista.





3.3 EJES DE LA COMPOSICIÓN: HORIZONTALES, VERTICALES Y OBLICUOS

Dentro de la “composición” podemos estudiar también los “ejes de la misma, es decir aquellos elementos que dividen el cuadro en diversas partes, mediante el color u otros recursos plásticos.

Los “ejes de una composición”, según su sentido y dirección, pueden ser horizontales, verticales y oblicuos.


3.3.1 Ejemplo de “ejes horizontales”:

Rafael Sanzio (1483-1520)
La Disputa del Santísimo Sacramento”. (1509)
Pintura al fresco, en las llamadas “Estancias de Rafael”, del Palacio Apostólico. Anchura, 770 cm. Altura, 500 cm.

        El predominio de los tres ejes horizontales en la composición de este cuadro, representan la estabilidad, la seguridad, la perennidad  y la solidez de las escenas e ideas expuesta en él. El mensaje gráfico así expresado, sobre horizontal,  es más estable  y compacto. Los ejes horizontales y los verticales son los más abundantes en la naturaleza y por ello son los más usados en la copia de la realidad que nos rodea, el paisaje, por ejemplo. Por los valores que representan son también los más usados por la pintura clásica. En este caso concreto que ahora analizamos la horizontalidad se aligera mediante nuevos espacios en colores claros intermedios y a su vez horizontales, que al mismo tiempo separan en jerarquía y comunican las distintas esferas en  que se contempla el misterio del Santísimo Sacramento: la realidad presente en el suelo, en el cielo y en las altas esferas celestiales. Más que una disputa o discusión sobre el Santísimo Sacramento se trata de una exaltación del Sacramento de la Eucaristía que enaltece la presencia de Dios entre nosotros y su celebración en las esferas celestes. Este cuadro se hizo por decisión del papa Julio II en 1509. Sin duda alguna, Rafael Sanzio, contaría con el asesoramiento de algún teólogo para diseñar y realizar la composición de este cuadro, de gran contenido doctrinal.




3.3.2 Un ejemplo de “ejes verticales”:

Sandro Botticelli.(1445- 1510). "Alegoría de La Primavera". (1477-1478)
Temple sobre tabla. 314 cm de ancho por 203 cm. de alto. (“Gallería degli Uffici”, Florencia).

     Los “ejes verticales” suelen usarse en representaciones alegres y festivas. En "La Primavera" de Botticelli a la verticalidad de los personajes se une la naturaleza en los árboles. La coincidencia de tantos ejes verticales realzados por el color, contribuye grandemente a crear ese tono festivo, alegre e inestable, de este conocido cuadro. Podemos observar dos ejes ligeramente oblicuos en el extremo derecho del cuadro que subrayan la verticalidad del resto de los ejes y que con su oblicuidad cierran graciosamente el cuadro por su parte derecha. Los ejes verticales representan la inestabilidad, el cambio, la caducidad del tiempo y de las cosas. Los ejes oblicuos son más usados en la última etapa clásica y por supuesto en la época barroca, moderna y contemporánea. Llama la atención el sentido narrativo de cada personaje que en el Renacimiento era perfectamente reconocido por artistas y humanistas.


3.3.3 Ejemplo de “ejes oblicuos

Van der Weyden.(1400-1464). “El Descendimiento”.(H. 1457 y 1464).
Óleo sobre tabla. 323 cm. de ancho por 192 de alto.

     En este bellísimo cuadro de  Van der Weyden podemos observar a primer golpe de vista que quienes centran el cuadro son los dos ejes oblicuos que forman el cuerpo del Señor, descendido de la cruz con inmenso cuidado y amor  por José de Arimatea y las santas mujeres y el cuerpo de su santísima Madre, desmayada por el inconmensurable dolor que la embarga y que S. Juan y María Magdalena sostienen. Los ejes oblicuos representan la inestabilidad y el sentimiento al romper con el orden rutinario de los ejes horizontales y verticales. El patético dolor que representa el cuadro gira todo él en torno a estos dos ejes oblicuos. Este paralelismo oblicuo entre el cuerpo del Hijo y el de la Madre, es la genial interpretación de Van der Weyden, que centra así la atención del espectador y que hace de su cuadro uno de los mejores que jamás se hayan interpretado sobre el gran tema del dolor humano.


3.3.4 Los “centros de interés” en la composición 
Llamamos “centros de interés” de la composición, aquellas escenas, personajes o detalles que el artista muestra en su obra como más importantes o claves en la expresión del mensaje que pretende transmitirnos.
En un cuadro es el lugar donde de forma natural y espontánea se posa nuestra mirada en primerísimo lugar.
El centro de interés de un cuadro atrae con fuerza nuestra mirada y concentra en él nuestra curiosidad y atención.
Todos los demás elementos de la obra irán en función de él y de él dependerá, en gran parte, que el mensaje sea más fácilmente comprendido y asimilado.

Veamos un ejemplo:
Francisco de Goya.(1746- 1828)

Los fusilamientos del 3 de mayo” 

     
      Los fusilamientos del 3 de mayo, nos proporcionan un buen ejemplo de lo que se entiende por “centro de interés”. El “centro de interés” de este cuadro se encuentra claramente señalado en el patriota que con camisa blanca recibe en directo la luz del farol que rasga las tinieblas y las balas de los salvajes sin nombre que rompen su vida y la noche con su estruendoLa vista se concentra directamente en ese punto y en su grupo, quedando el resto, nunca mejor dicho, en la penumbra y oscuridad. Solo las víctimas muestran con la luz que reciben del farol, sus rasgos personales, mientras que los asesinos quedan borrados, reducidos a simples bultos por las tinieblas y negrura de su conciencia, de sus uniformes y de la noche.


En un mismo cuadro puede haber varios centros de interés.

Ejemplo de varios centros de interés en un mismo cuadro: La caída de Adán y Eva y su expulsión del paraíso, pintado por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina:

     
Miguel Ángel (Capilla Sixtina). (1475-1564). La caída de Adán y Eva y su expulsión del Paraíso. (Capilla Sixtina, 1508-1512)

Podemos observar en el cuadro dos escenas adjuntas pero distintas y por tanto, con dos “centros de interés”: la caída de Adán y Eva que comen la fruta del árbol prohibido que el demonio serpiente les ofrece y el ángel que expulsa a los transgresores del paraíso.

 (Continuará)                                                           

                               Villanueva de la Peña, 18 de diciembre de 2018
 JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ BRAVO
Maestro, doctor en Historia,
exdirector de la Universidad Laboral de Toledo
                                   













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